El diputado de CHA Pedro Lobera denunció ayer en la Comisión de Industria de las Cortes que Turismo de Aragón ha pagado una factura de electricidad de 972,7 euros que debería haber asumido Loarre Turismo Activo, la firma a la que a finales de junio le fue adjudicada la explotación del centro de visitantes del castillo de Loarre. Un socio de la empresa es Roberto Orós, concejal del PAR --formación que gestiona la Consejería de Industria, Comercio y Turismo-- en la localidad oscense. El parlamentario nacionalista señaló la existencia de presuntas "irregularidades" en la concesión.

La contrata del servicio salió a concurso el 15 de mayo. El 5 de junio se habían presentado cuatro ofertas: Asociación de Amigos del Castillo de Loarre, Turismo y Activos de Gestión, Murillo Ráfting y Loarre Turismo Activo. Ganó la última, que tiene entre sus socios a Orós, el encargado en los últimos años del mismo servicio que estaba en licitación.

Lobera, que calificó de "trato de favor" el pago de la factura, criticó que el Departamento de Industria no le envíe las ofertas y las valoraciones tras pedirlo en julio. "Saltan todas las dudas", dijo, al conocer la militancia de un adjudicatario. En su opinión, se produjeron dos irregularidades en la adjudicación y otra después de materializarse esta.

El pliego de condiciones exigía que la adjudicataria fuera una empresa "debidamente inscrita" en el Registro Mercantil. Loarre Turismo Activo fue constituida el 29 de mayo, las escrituras llegaron al registro dos días después y no obtuvo el alta definitiva del mismo hasta el 26 de junio, fecha en la que Turismo de Aragón decidió la adjudicación.

Una de las informaciones que la DGA pedía a las concursantes, para valorar su "solvencia y experiencia técnica", era la "relación de trabajos similares" que hubiera desarrollado la firma en los últimos años. Obviamente, ninguno al tratarse de una firma de nueva creación.

Por último, añadió, el pago de la factura, correspondiente al periodo del 15 de julio al 27 de septiembre, vulneraría el apartado 5.1 del pliego, que obliga al adjudicatario a asumir "de su cuenta y a su nombre (...) los consumos" que se produzcan en las instalaciones.

El consejero de Industria y presidente de Turismo de Aragón, Arturo Aliaga, justificó la adjudicación, que fue decidida, dijo, aplicando "criterios objetivos". Anotó que han crecido las visitas a Loarre pese al cobro de entrada, acusó a CHA de politizar el tema, se preguntó cómo podía haber llegado a las manos del diputado la factura y le espetó: "Si gobierna un día, rece para que yo no esté en la oposición, porque entonces se enterará de lo que vale un peine". Pero nada supo decir para justificar el pago con dinero público de la factura de la luz de una empresa privada.

La coalición de gobierno respaldó al consejero. Antonio Ruspira (PAR) consideró "absurdo" que Aliaga tuviera que comparecer ante la comisión por este asunto. Para José Ramón Ibáñez (PSOE), Lobera "no ha demostrado que haya ninguna irregularidad. Usted tiene sospechas, pero las sospechas no valen nada. Vaya usted al juzgado".

Juan Antonio Bruned (PP) le pidió a Aliaga el informe técnico con la valoración de las ofertas y le reclamó que explicara la factura de la luz. "Militar en un partido no es delito" ni debe, dijo, recortar las posibilidades empresariales de los concejales, pero, anotó, "el Gobierno de Aragón no debe dar pie a esto". E ironizó: "Loarre es un castillo muy peliculero. La primera parte fue El reino de los cielos, y la segunda a lo mejor es El candidato a los infiernos".