La petición de vecinos y ecologistas de una vía verde que uniera Zaragoza y La Alfranca ya ha sido respondida. El Gobierno de Aragón ha sacado a concurso este camino natural por algo más de 6 millones de euros. El proyecto se incluye en la adecuación del entorno del Ebro que va a realizar con motivo de la Expo 2008.

Esta vía tendrá un recorrido principal, que discurrirá entre Zaragoza y La Alfranca, con una longitud aproximada de 12 kilómetros. Según el proyecto, partirá del puente Manuel Giménez Abad en Las Fuentes y discurrirá por la margen derecha del Ebro hasta las proximidades de La Cartuja, donde se cruzará el río mediante una pasarela de nueva construcción. Desde aquí se continuará hasta Pastriz y La Alfranca. Allí se acondicionará un espacio de acogida específico en el convento, que contará con un mirador elevado apto para personas con discapacidad.

En El Burgo de Ebro se instalará un paso mediante barca guiada por cable, al que se podrá llegar por ambas márgenes siguiendo los senderos, caminos y vías pecuarias ya existentes, que serán mejorados, lo que suponen 15 kilómetros adicionales de vía verde. Además, para mejorar el uso público en el interior del espacio natural protegido se acondicionarán otros 11 kilómetros de sendas ya existentes.

Un camino peatonal permitirá realizar el recorrido en las cercanías del río, entrar en los sotos o acceder al resto de los senderos. En puntos concretos estará equipada con vallas, bancos y zonas de esparcimiento. En algunos tramos se construirá una vía complementaria al camino principal para una mejor ordenación de usos y con la posibilidad de ser utilizada por vehículos de servicio.

En Las Fuentes, la pasarela de La Cartuja, el galacho y El Burgo se dispondrán zonas que permitirán acceder al camino natural desde las carreteras, y donde se ubicarán servicios complementarios, principalmente de aparcamiento, información y recreo.

Para llevar a cabo el proyecto serán objeto de actuaciones específicas de restauración determinados puntos especialmente degradados, mediante la retirada de vertidos, recuperando la topografía del terreno y realizando plantaciones con criterios similares a los que se siguen para la restauración ecológica de las riberas de la reserva natural.

Esta zona ya fue impulsada con la creación del Centro Internacional del Agua y del Medio Ambiente (CIAMA) en la rehabilitada finca de La Alfranca. Allí se han organizado eventos de interés internacional y actividades de educación ambiental para todos los públicos. El recinto, inaugurado en abril de 2005, supuso una inversión de casi 13 millones de euros por parte del Gobierno de Aragón.