La Guerra Civil española fue también el escenario perfecto para escritores, artistas y corresponsales de guerra que, movidos por su profesión y muchas dosis de utopía, se implicaron en la contienda a través de su certera visión artística. Así, el sociólogo Fanz Borkenau, el poeta comunista británico John conford, la escritora francesa Simone Weil, los periodistas rusos Mijail Kolstov e Ilya Ehrenburg o el escritor frances Benjamin Péret conocieron en primera persona los escenarios de la guerra en Aragón. También lo hizo el célebre fotógrafo Robert Cappa.

Pero sin duda, el escritor más universalmente reconocido que inmortalizó en su Homenaje a Cataluña los escenarios aragoneses de la guerra fue George Orwell, autor también de la novela 1984. Orwell estuvo en Aragón de enero a junio de 1937 para "parar el fascismo". Orwell encontró su destino en la sierra de Alcubierre --donde hoy los visitantes pueden visitar las trincheras rehabilitadas-- y entró en combate en Huesca, donde resultó herido de gravedad. La disolución del POUM y la persecución y encarcelamiento de sus dirigentes le obligaron a abandonar el país. Célebre es su frase: "Si vuelvo a España, prometo tomarme un café en Huesca".