La dirección de obra del Seminario Metropolitano de Zaragoza conocía las deficiencias del pilar número 15 del ala este, el que provocó el derrumbe, once días antes del hundimiento. El laboratorio del Instituto Técnico de Materiales y Construcciones (Intemac) practicó ensayos de resistencia del hormigón en esta y otras columnas del edificio el 3 de agosto del 2006 y remitió los resultados al arquitecto municipal y al jefe de obra de Arascón-Acciona el 10 de agosto, justo once días antes de que se produjera el hundimiento.

El informe de Intemac revela que el pilar número 15 tenía un diámetro --9,4 centímetros-- y un aspecto normales. Sin embargo, el documento refleja que la capacidad de carga y la tensión de este elemento eran muy inferiores a la media del inmueble. Así, mientras otros pilares podían soportar una carga de entre 5.000 y 13.500 kilos, el número 15 solo aguantaba 2.447. Además, la tensión era de solo 34 kilos por centímetro cuadrado, frente a valores medios superiores a los cien kilos por centímetro cuadrado.

FALTABA EL PLAN El teniente de alcalde de Urbanismo, Antonio Gaspar, aclaró en la sesión plenaria municipal que aunque la dirección de obra conocía las deficiencias de la calidad constructiva, en la fecha del hundimiento no tenía en su poder todavía el plan de actuación necesario con las propuesta de Intemac para evitar el colapso.

Durante el debate de una moción presentada por el PAR, el concejal del PP, Ricardo Mur, resaltó el hecho de que la dirección de la obra conociese el mal estado de la construcción antes del hundimiento y no actuase. También criticó que Urbanismo tuviese los informes de los técnicos municipales y de Idom una semana antes de darlos a conocer estejueves públicamente. "Nadie durante diez días tomó ninguna medida. Hubo una negligencia clara", advirtió Mur. Según el edil del PP, esta razón es la única que ha llevado a la empresa a asumir parte del desfase de la rehabilitación.

El desplome del Seminario, cuyo sobrecoste se ha valorado en más de siete millones de euros, se convirtió de nuevo en el tema central del pleno municipal. Mur criticó el documento suscrito por los arquitectos municipales por considerar que el vicio oculto del pilar número 15 es la única causa del colapso y descartar otras que pudiesen beneficiar a los intereses del ayuntamiento.

El teniente de alcalde de Urbanismo resaltó que ya se ha acabado el momento de los informes técnicos y que ahora es la hora de la vía judicial. Gaspar reprochó al PP no haber efectuado en el momento de la compra del edificio en el 2002 más análisis sobre el estado de mantenimiento del inmueble. Los populares, a su vez, recriminaron al edil de CHA porque tampoco en el 2005, antes de comenzar las obras, efectuó los controles necesarios. El PAR exigió responsabilidades políticas.