"Más del 90% de los componentes de un móvil se puede aprovechar y lo estamos haciendo". Al menos eso afirma Julio Lema, director comercial de la Fundación Tragamóvil, que ayer pasó por Zaragoza para difundir su mensaje: hay que reciclar los residuos electrónicos y, en especial, los teléfonos móviles dado el incremento que han experimentado en España.

La cifra nacional de esta herramienta roza los 45 millones, de los que cerca de 20 son desechados cada año. "Ya hemos reciclado cinco millones de móviles", asegura Julio Lema. Pero el reto todavía es grande, ya que las baterías son muy contaminantes. Por eso el autobús de Tragamóvil estará hoy en Huesca y el miércoles en Teruel.

Esta organización sin ánimo de lucro fue creada en el 2003. Su periplo de divulgación se inició en septiembre con un autobús en el que se integra un aula medioambiental que recorrerá las comunidades autónomas del país durante los próximos meses. "En ella hay, entre otras cosas, 24 ordenadores donde se puede visualizar cuál es el proceso de reciclaje de un móvil, o por qué hay que reciclarlos", explica.

Según esta fundación, la comunidad aragonesa "se encuentra entre las que más rápidamente han asumido el reto de la gestión de residuos de aparatos electrónicos". En la región hay ya 9 puntos de recogida de móviles desechados: 4 en Huesca, 2 en Teruel y 3 en Zaragoza.