La Comisión de Patrimonio del Gobierno de Aragón ha dado el visto bueno al proyecto presentado por una constructora para edificar el solar situado entre las calles Candalija, Gil Berges y Fuenclara, abandonado durante décadas a pesar de estar ubicado en pleno corazón del Casco Histórico de Zaragoza.

El edificio albergará 64 viviendas y 73 plazas de aparcamiento, aunque su peculiaridad radica en la galería acristalada que se instalará en la planta sótano para poder ver los restos de una calzada, una cloaca y parte de una fachada romana del siglo II. Estas ruinas se encontraron al realizar las catas arqueológicas que el Ayuntamiento de Zaragoza exige antes de construir en cualquier punto del Casco Histórico, y han requerido un tratamiento especial a la hora de presentar el proyecto.

"Los restos se encuentran en un magnífico estado, sobre todo, el pavimento y una escalerilla lateral. Para garantizar su conservación, se creará un aro perimetral de hormigón y una superficie acristalada", explicó el arquitecto contratado por la promotora Gil Berges 2. En la recuperación de este pequeño conjunto, intervendrán técnicos del departamento de Patrimonio para asesorar en materia de iluminación y factores ambientales de cara a posibles visitas de ciudadanos. Según explicó el arquitecto, "el espacio se cederá al Gobierno de Aragón para que a través de grupos restringidos gestione su exposición".

Otro de los aspectos singulares de este edificio será la fachada, para la que se ha elaborado un doble diseño. En la calle Gil Berges, los muros mantendrán los materiales y el ritmo de la construcción anexa, que se encuentra catalogada como bien de interés cultural. Mientras que en las otras dos calles a las que tiene salida la parcela, la fachada se levantará siguiendo un diseño más moderno, en piedra natural lisa y con aperturas verticales rematadas con barandillas de vidrio.

"A la hora de elaborar la fachada se ha tenido en cuenta el entorno, puesto que se tenía claro que no debía desentonar, que debía ser un edificio simbólico y representativo. Bonito", indicó Belén Zozaya, abogada de la promotora. Precisamente esa ubicación a escasos metros de la calle Alfonso, frente al palacio renacentista de Fuenclara y junto a edificios catalogados, explica las vacilaciones de los miembros de la comisión de Patrimonio a la hora de emitir el informe favorable definitivo.

Con este documento en la mano, la promotora espera ahora obtener en un plazo de tiempo breve la licencia correspondiente de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza.