Los residentes en el barrio zaragozano de Casablanca festejaron ayer una animada jornada de domingo con la celebración del Día del socio. Las actividades estuvieron organizadas por la Asociación de Vecinos Tomás Pelayo que, por octavo año consecutivo, conmemoró la fiesta de los asociados. Más de 700 personas pertenecen a este colectivo vecinal del distrito Universidad.

La jornada arrancó a las 12.00 horas con una misa baturra en la parroquia de San Vicente de Paúl. Durante la homilía, el párroco tuvo unas palabras de recuerdo para los vecinos fallecidos en el último año. Tras la misa, los asociados disfrutaron de un animado aperitivo. Por la tarde, niños y grandes pasaron una divertida tarde en las pistas de fútbol sala del barrio de Casablanca. Los más pequeños disputaron partidos de voleibol y de fútbol sala. Para terminar la fiesta, los vecinos disfrutaron de una gran chocolatada que dejó un dulce sabor a la jornada.

Casablanca es un barrio zaragozano, perteneciente al distrito universidad, que debe su nombre a un viejo molino conocido como Casa blanca, ubicado junto a la orilla del Canal Imperial. El presidente de la Asociación de Vecinos Tomás Pelayo es José Antonio Bergua desde el pasado mes de marzo. Según Pelayo, Casablanca tiene dos grandes problemas: la escasez de suelo municipal para construir equipamientos de barrio y la falta de plazas de aparcamiento.

El portavoz vecinal considera que Casablanca es un barrio en el que ha calado mucho la idea del movimiento vecinal, con contrastes entre el casco urbano de toda la vida (Las Nieves, el sector de la calle Embarcadero) y las grandes zonas de expansión como Valdespartera o Montecanal; y con un fuerte potencial gracias a los inmigrantes.