Las afectadas por el fármaco Agreal, un medicamento contra los sofocos de la menopausia que provocaba graves efectos secundarios, se han quejado en numerosas ocasiones de que no se les facilitaba su historia clínica --donde se reflejaba que se les había recetado el fármaco-- para reclamar daños y perjuicios al laboratorio que comercializaba la sustancia. El Justicia de Aragón instó ayer a Salud de que se facilite el historial a una de estas mujeres, identificada como M. B., después de haberla reclamado en tres ocasiones: el 10 de octubre del 2005, el 16 de febrero y el 20 de marzo del 2006.

El Justicia recuerda en su resolución que los ciudadanos, según la Ley de Salud de Aragón, tienen derecho a recibir información sobre el proceso asistencial y al acceso a la historia clínica, que, en este caso, esta depositada en el hospital Miguel Servet de Zaragoza. Además, asegura que se ha dirigido en tres ocasiones al departamento, sin haber obtenido ninguna respuesta.

Las afectadas por el fármaco Agreal han encontrado numerosas dificultades para probar que consumieron el medicamento ante las reticencias de los facultativos que se lo recetaron, que en numerosas ocasiones temen implicarse en las reclamaciones que estas están realizando.