El 68,18% de los médicos y el 86,67% de los farmacéuticos aragoneses señalan la acidez como el principal síntoma gastroesofágico entre la población de Aragón, según se pone de manifiesto en la encuesta sobre La incidencia de los problemas gastroesofágicos en España realizada por el laboratorio farmacéutico Almirall a un millar de médicos y farmacéuticos.

Los especialistas consultados para la realización del estudio indican el estrés y la ansiedad como dos de las principales causas que contribuyen al desarrollo de la acidez entre la población española. Las alteraciones de los neurotransmisores implicados en estos trastornos, como son la acetilcolina o la histamina, pueden modificar diferentes funciones orgánicas a través de sus efectos sobre los sistemas nerviosos central y periférico y producir un aumento de la secreción de ácido gástrico, así como la reducción de la barrera moco defensiva de la mucosa gástrica causante de la acidez.

Por su parte, jefe de la sección de gastroenterología del hospital Clínico de Zaragoza, Ángel Lanas, manifestó que otros de los trastornos gastroesofágicos más comunes entre la población aragonesa son la dispepsia y el reflujo gastroesofágico, más frecuentes en hombres que en mujeres. "La acidez o ardor de estómago junto con los dolores reumáticos son los problemas que más afectan a la calidad de vida de la población occidental, incluyendo a los españoles", añadió este especialista.

Los datos recogidos en la encuesta revelan un aumento del consumo de antiácidos por parte de la población joven y, de hecho, tanto médicos como farmacéuticos atribuyen este incremento a la adopción de hábitos de vida poco saludables como pueden ser la mala alimentación, el consumo de alcohol y de tabaco.

El estudio pone de manifiesto también que la automedicación es habitual en los pacientes que padecen estas patologías. Así, cerca del 30% de los farmacéuticos y del 50% de los médicos consideran que los españoles que padecen acidez utilizan los antiácidos según su criterio, sin consultar a un especialista. "La población retrasa su visita al especialista al considerar la acidez como un dolor común asociado a ciertas comidas o hábitos alimenticios poco saludables", explicó Lanas.

En su opinión, los pacientes solo acuden al médico cuando los síntomas son muy persistentes o intensos, ya que mientras tanto combate las molestias automedicándose.