La localidad de Caspe inauguró ayer ante la presencia de numerosos representantes locales el nuevo velatorio de la funeraria Rondin, del grupo Mémora. La alcaldesa de Caspe, Teresa Francín, junto a otros concejales de la corporación municipal caspolina y otras localidades de la comarca y de Alcañiz, visitaron ayer las nuevas instalaciones que cuentan con 480 metros cuadrados para dar servicio a la zona.

El tanatorio contará con dos salas de velatorio con amplias zonas para los familiares, además de una sala de recepción. Asimismo, el edificio tiene sala de autopsias y embalsamamientos, una sala de exposición de féretros y lápidas, un almacén y una oficia de atención al público.

Según explicó el delegado del grupo Mémora en la zona, Joaquín Camas, tampoco se ha descuidado el exterior del edificio, con bancos y una fuente, para poder ofrecer a los vecinos de la zona un servicio lo más completo y ameno posible con el fin de hacer más llevadero el difícil trance que provoca el fallecimiento de un ser querido.