Las seis estaciones de autobuses que convivieron hasta el pasado mes de junio en distintos puntos de Zaragoza aguardan su reconversión en supermercados, tiendas o bloques de pisos, pero una parte de ellas aún no tiene destino detallado. Suman unos 7.500 metros cuadrados de superficie situados mayoritariamente en los bajos y patios interiores de edificios de viviendas en calles céntricas.

Ágreda Automóvil, que centralizaba en sus instalaciones varias empresas de transporte de viajeros, es la que cuenta con el patrimonio de más envergadura. La cochera del paseo María Agustín cuenta con 1.200 metros cuadrados y su segunda sede de la avenida Valencia tienen 1.800 más. La empresa prevé alquilar esta última y construir pisos y un aparcamiento subterráneo en la segunda.

Muy cerca se sitúa la antigua estación de Aragón Tours, en la calle Almagro. Los 600 metros de la nave que utilizaban los autobuses tienen fachada exterior y espacio para construir pisos, la parcela se vendió antes del traslado a la Intermodal y los nuevos propietarios levantarán un edificio de 30 apartamentos. El local anejo donde se ubicaba la agencia de viajes de la empresa, de unos 300 metros cuadrados, también ha cambiado de manos.

Otras estaciones, sin embargo, siguen utilizándose como garaje pese a que ya no entran ni salen viajeros. Es el caso de Conda, en la avenida Navarra. Fuentes de la empresa precisaron que los 1.400 metros de este local sirven para que duerman los autobuses de la línea. "En la Intermodal no hay espacio para aparcar los vehículos y por las noticias que tenemos tardará en haberlo", señalaron fuentes de la compañía. Al menos en un par de años el local no estará disponible en el mercado.

Therpasa, la empresa que operaba viajes a localidades de la provincia en un garaje de General Sueiro, estaba alquilada, así que cuando se trasladó a la central de Delicias dejó el local. Según las noticias de la compañía, se va a alquilar de nuevo, pero en estos momentos sus casi 900 metros cuadrados siguen cerrados tal y como se quedaron en junio.

Otra estación muy bien situada es la que pertenece a Autobuses Giménez, que prestaba sus servicios de transporte de viajeros a Logroño, Teruel y Valencia desde la calle Juan Pablo Bonet. Se trata de un local emplazado en los bajos de un edificio de viviendas, con 1.200 metros cuadrados de superficie. Su nuevo destino, como el de otras estaciones podría ser el de sede de un supermercado.