Las regiones europeas tienen un papel fundamental en la gestión eficiente del agua y la lucha contra el cambio climático. Y desde ese convencimiento plantean un compromiso conjunto de actuación que se firmará hoy en Zaragoza y que las compromete a realizar medidas que garanticen el desarrollo sostenible en Europa. El trabajo de las regiones de la UE en los dos próximos años estará marcado por el Plan de Acción de Aragón, un documento que aboga por ampliar el papel de estos entes en la implantación de políticas ambientales.

Zaragoza acoge desde ayer la Conferencia de las Regiones de Europa sobre Medio Ambiente (Encore), un foro político que reúne a los altos cargos responsables de esta materia de 55 regiones de 16 países de la UE. Esta plataforma convoca hasta hoy a 130 expertos, incluidos 50 ministros regionales, y está presidida por Alfredo Boné, consejero de Medio Ambiente de la DGA. Sus conclusiones marcarán la política que seguirán estos entes los dos próximos años.

El foro fue inaugurado ayer por el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, en un acto en el que estuvieron la comisaria europea de Política Regional, Danuta Hübner, el consejero Boné, el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, y el presidente de Expoagua, Roque Gistau. El agua y el cambio climático centran la actividad de los grupos de trabajo, partiendo del hecho de que el calentamiento global afecta de lleno al ciclo hídrico: más lluvias (y graves inundaciones) en el norte europeo y sequías más agudizadas en el sur.

En la sesión de apertura quedó en evidencia que las regiones de Europa tienen que aplicar dos terceras partes de las políticas que aprueban las instituciones comunitarias y deben hacerlo sin disponer de dos tercios de los medios disponible, como destacó Alfredo Boné. Pero su papel resulta fundamental en las políticas de uso eficiente del agua y lucha contra el cambio climático.

"El gran reto es ser capaces de evolucionar para entender que los problemas globales solo podrán resolverse con soluciones individuales que formen parte de una estrategia conjunta", manifestó el consejero aragonés, recogiendo una idea generalizada en el foro.

LA APUESTA El Plan de Acción de Aragón, que hoy mismo suscribirán los participantes en la conferencia, marca una estrategia: reforzar la cooperación entre las regiones de Europa, impulsar el desarrollo sostenible promoviendo la Agenda 21 en el ámbito regional, trabajar en asociación con el mundo empresarial y cooperar con la Comisión Europea en el VI Programa de Acción Medioambiental. Además, los participantes demandan que las regiones tengan "un mayor impacto sobre la toma de decisiones de la UE" y que su papel en la implantación de medidas sea mayor.

La comisaria Hübner abogó por "incluir las políticas regionales en los programas de cambio climático". Este último, añadió, "puede aumentar las diferencias entre regiones o crear otras nuevas", un hecho que hay que afrontar.

La dirigente comunitaria recordó que un tercio de la población de la UE vive a 50 kilómetros de la costa y que el aumento del nivel del mar "causa verdaderos problemas". En el Mediterráneo "habrá menos disponibilidad de agua y un aumento del estrés hídrico", y 14 de los 27 Estados miembros sufren escasez de agua.

Además, Hübner visitó también la capital turolense, donde elogió el Plan Urban, y reclamó que las ciudades y regiones se "impliquen" en la discusión de nuevos fondos europeos a partir del año 2013.

Por su parte, Iglesias calificó la lucha contra el cambio climático de "desafío social" en el que las regiones son clave, y animó a buscar "soluciones imaginativas".