El presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, ha asegurado hoy que el PSOE no va a entrar "en el vacío", tras anunciar que no se presentará a la reelección en las elecciones de 2011, y ha insistido en que en su partido hay "suficientes alternativas".

Iglesias, quien ha participado en un almuerzo organizado por la Asociación de Ex concejales Democráticos de Zaragoza, ha respondido en un coloquio posterior a varias preguntas, entre ellas algunas relacionadas con su futuro y el de su partido, después de su reciente anuncio de que no volverá a ser candidato socialista a la presidencia tras tres legislaturas.

El presidente ha recalcado que en las filas del PSOE hay candidatos "muy potentes" para sucederle, que podrán hacerlo, además, "mucho mejor" que lo ha hecho él.

Sin embargo, ha precisado que su anuncio, cuando aún faltan más de dos años y medio para que acabe la legislatura, no es una renuncia, sino que "entra dentro de la lógica política" pretender, después de doce años en la más alta responsabilidad autonómica, decir que favorecerá "un nuevo candidato".

"Doce años en una responsabilidad como la mía es una eternidad, una era geológica", ha apuntado Iglesias, quien ha defendido el momento elegido para hacer su anuncio, una vez finalizada la Exposición Internacional de 2008 y cuando empieza el siglo XXI.

La política, ha agregado, es un oficio "digno y respetable" y los ciudadanos "tienen derecho a saber" qué piensan sus representantes.

Los años que faltan hasta las próximas elecciones autonómicas, en la primavera de 2011, darán tiempo al PSOE a preparar "con tiempo" una candidatura.

Durante su intervención ante los ex concejales, ha hecho una cerrada defensa de la relación de Aragón y Zaragoza, puesto una no es nada sin la potencialidad y fortaleza de la otra, "ni al revés".

La capital es, ha dicho, una de las ciudades más dinámicas del sur de Europa y debe crear y buscar sinergias no sólo en su entorno más cercano.

Zaragoza es "el motor" de Aragón y su centralidad, ha agregado, debe de servir para vertebrar su entorno metropolitano y el resto de los ejes de desarrollo de Aragón, aprovechando además el impulso de la Expo, que "ha traspasado fronteras" y ha irradiado beneficios al resto de la Comunidad Autónoma