Peraltilla La ermita de Peraltilla se ha quedado sin santo después de que un ladrón se llevara esta semana la talla de San Joaquín, patrón de la localidad, del altar. El alcalde, José Pedro Sierra, explicó que fueron dos mujeres las que descubrieron el robo el sábado, aunque este pudo producirse en cualquier momento desde el lunes pasado. La pieza, una reproducción en escayola del original quemado durante la Guerra Civil, no tiene valor económico, aunque sí sentimental, según comentó Sierra, por lo que el suceso ha calado en el pueblo. La sustracción se ha puesto ya en conocimiento de la Guardia Civil y del Obispado de la diócesis de Barbastro-Monzón. M. F. G.