Contra todo pronóstico, los vecinos lograron ayer que PP, CHA e IU sumasen sus votos mayoritarios y echasen abajo dos expedientes que permitían legalizar dos antenas de telefonía móvil en las calles Palma de Mallorca y Altair. El alcalde Belloch pidió incluso que constasen en acta los nombres de los 16 ediles que habían votado en contra por si podían derivarse responsabilidades de esta votación que se ajustaba a la legalidad vigente. Y es que con toda probabilidad las compañías telefónicas afectadas por esta decisión llevarán el rechazo por la vía contencioso-administrativa. Los vecinos agradecieron la "sensibilidad" de la oposición.