No han muerto cada año desde el 2005 gracias a la implantación de la ley antitabaco, según el informe de la Sociedad Española de Epidemiología. Esto supone que se han salvado medio centenar de aragoneses, respetando la proporción de la población de la comunidad respecto al resto de España. Esto ha sido posible porque la exposición al humo ambiental del tabaco entre la población en general se ha reducido del 50% al 20% desde el 2005.