El recorte de 20 millones de euros en la aportación del Gobierno de Aragón a la Universidad de Zaragoza ha provocado malestar en el Centro Politécnico Superior (CPS). Su director, Enrique Masgrau, lamentó ayer la incidencia de esa reducción, sobre todo, en las nuevas titulaciones y criticó «la discrepancia en el discurso respecto a lo que se planificó hace seis o siete años». Para Masgrau, la implantación del Plan Bolonia se va a producir «a coste cero si no con menos recursos cuando se nos dijo que estos iban a ser más para una adecuada implantación del Plan». El director del CPS también censuró que la reducción se haya efectuado «donde está la salida a la crisis» y advirtió que la consiguiente rebaja provoca que «vayamos hacia atrás, como el cangrejo» y calificó la situación de la universidad como «verdaderamente crítica».