La comisión que debía desbloquear el proyecto de musealización de los Baños Judíos de Zaragoza, ubicados en los sótanos del edificio número 126-132 del Coso, lleva cuatro meses constituida y sus avances han sido nulos. Principalmente porque, en todo este tiempo, no se ha reunido y será por fin el próximo mes de marzo cuando lo haga por primera vez. A pesar de que en octubre del año pasado se creó con representación de la DGA, el ayuntamiento, el Instituto Español de Patrimonio Artístico y los propietarios del inmueble, no han progresado en su labor fundamental: fijar un precio por el que expropiar los 56 metros cuadrados que restan por adquirir.

Desde Urbanismo destacaron ayer que esta comisión "debe culminar el proceso administrativo" para poder hacer visitable este lugar, considerado Bien de Interés Cultural desde 1931. Pero para eso deben salvar las diferencias económicas que existen entre las partes implicadas, ya que el consistorio ofrecía inicialmente 74.000 euros por esta superficie y el propietario exigía 312.000.

Por eso se decidió constituir esta comisión de académicos, formada por el director del Museo de Zaragoza, Miguel Beltrán, en nombre de la DGA; Rafael Manzanom de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en representación del Instituto Español de Patrimonio Artístico; y José Ángel Rodríguez, como portavoz de la propiedad.