Centenares de personas aguardaban a los Príncipes a las puertas del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, convertido ayer en un búnker envuelto en grandes medidas de seguridad. La espera se hacía larga, pero nadie abandonó su sitio, sobre todo, cuando alguien transmitió a parte de los presentes que el príncipe Felipe se había desecho en elogios hacia la población aragonesa.

Y es que, poco antes, Felipe había recurrido a una conocida jota para afirmar que "los aragoneses son grandes para los reveses". La frase sirvió para que el Príncipe destacara ese espíritu de superación como uno de los rasgos que, junto a "su nobleza, lealtad y empuje" conforman una "raíz de excelencia que dio impulso a vuestra influencia histórica".

En la presentación en Zaragoza de la Fundación Príncipe de Girona, Felipe, que aseguró que la forma de ser de Zaragoza y del resto de la comunidad autónoma "no solo forman parte inseparable de mi bagaje como heredero sino de mi vida", apeló a la personalidad de la población de Aragón para transmitir su firme convicción de que esos rasgos "impulsarán a esta fundación a las más altas metas".

Asimismo, recordó su paso por la Academia General Militar --el sábado se cumplen 25 años desde la jura de bandera de su promoción, conmemoración a la que acudirá-- y agradeció el "honor" de haber sido nombrado Hijo Adoptivo de Zaragoza y de haber sido condecorado con la Medalla de Oro de Aragón y la Medalla de las Cortes Aragonesas.

Los jóvenes, principal objetivo de la fundación presidida por el heredero, acapararon la mayor parte del mensaje que transmitió el Príncipe, que animó a la juventud a "asumir el protagonismo de la innovación", La fundación fue constituida el pasado año con el objetivo de promocionar la educación de los jóvenes y "fomentar su espíritu emprendedor en todos los ámbitos de nuestra vida: cultura, ciencia, investigación, el ámbito empresarial y en los proyectos sociales", como subrayó su presidente Antonio Esteve.

El colectivo, financiado con 63 patrones que aportan 30.000 euros cada uno, pretende forjar un compromiso social que, a través de un foro que recoja el testimonio de la acción en los campos de interés para la juventud, emprenda proyectos sociales dirigidos a los más desfavorecidos y elabore un libro blanco sobre la capacidad de la juventud para emprender en España.