Por fin se arrojó luz sobre la clave del éxito de la navegación en el Ebro en la temporada 2009. Las cuentas que la concesionaria, Turismo Ebro Fluvial, presentó al ayuntamiento desvelan que en el capítulo de ingresos de explotación se incluyó los 319.000 euros que debía percibir la empresa en concepto de indemnización por el perjuicio causado en el 2008 cuando no pudo navegar hasta el recinto Expo porque el canal de navegación no estaba en condiciones y tuvo que iniciar la actividad dos meses más tarde de lo previsto. Un compensación económica que percibió del consistorio el año pasado y que ha posibilitado que el balance económico del año pasado se cierre en positivo y con un beneficio de 271.195,72 euros.

Sin esta indemnización, las pérdidas rondarían los 50.000 euros pero al menos así se garantiza que las arcas públicas no tendrán que subvencionar la actividad al menos hasta el 2012, ya que la concesionaria solo podía solicitar ayudas en caso de obtener resultados negativos durante dos años consecutivos.

En el balance presentado por la empresa destacan ingresos como los 80.400 euros que percibió por el alquiler del catamarán que no utilizó (bautizado como Ramón de Pignatelli), los 47.000 euros que recibió de subvención concedida por la DGA al superar en su inversión los 175.000 euros; los 151.328 euros que recaudó de las subcontratas (de Alosa, por colocar publicidad, y de una empresa de vending a la que le reclamaba unos pagos correspondientes al 2008). Por contra, los gastos de explotación ascendieron a 137.232 euros, los de personal a 7.090,58 y otros (financieros, amortización o deterioro) por casi 190.000.

En total, un beneficio de 271.000 euros que para el Partido Popular solo es un "maquillaje bastante evidente" de las cuentas. Así se lo reprochó el concejal Sebastián Contín en la comisión de Cultura y Grandes Proyectos al consejero responsable del área, Jerónimo Blasco, precisamente porque la indemnización exigida por la concesionaria en el 2008 no entraba en los cálculos y así justifica un equilibrio financiero del que tanto ha presumido el equipo de gobierno. Así, el edil insistió en la necesidad de plantearse la conveniencia de mantener este servicio.

Para el equipo de gobierno y el propio consejero no hay ninguna duda al respecto. Blasco alardeó de que con este balance "el ayuntamiento no pagará ni un euro" por la navegación, aunque también matizó de que se trata de un informe provisional y que este no se ha presentado en el Registro Mercantil.

El hecho de incluir la indemnización exigida en el 2008 por la concesionaria no condiciona que se mantenga la confianza en que los próximos años se obtengan mayores beneficios. Y más usuarios que los 7.000 del año pasado. La diferencia es que ya no habrá margen de error. No hay más indemnizaciones que computar.