Ocho conductores fueron detenidos ayer en Zaragoza tras dar positivo en los distintos controles de alcoholemia montados por la Policía Local en el cetro y los barrios de la capital aragonesa. El mayor número de intervenciones se llevó a cabo entre la una y las cinco de la madrugada.

Uno de los arrestados fue un motorista de 22 años al que una patrulla observó haciendo eses por la avenida de Ranillas y, tras someterlo al test de la alcoholemia, comprobó que superaba el triple de la tasa permitida. Sucedió en torno a las 5.10 horas.

Poco después, en el mismo lugar, fue detectado otro chófer de 29 años que arrojó un resultado cuatro veces por encima de la tasa legal, según indicó la Policía Local.

En otro caso, un conductor ebrio fue descubierto por pasar en rojo un paso de peatones por el que en ese momento andaban varios viandantes, en el paseo María Agustín.