Agentes de la Policía Local de Zaragoza detuvieron a las cuatro de la mañana de ayer viernes a un joven de 28 años, F. J. L. C., tras sorprenderlo cuando circulaba a 97 kilómetros por hora por la avenida Gómez Laguna con una tasa de alcoholemia que triplicaba la máxima autorizada.

El equipo que había instalado en la zona un radar móvil detectó la presencia del fittipaldi cuando circulaba a casi cien kilómetros por hora por una zona en la que la velocidad máxima permitida es de 50. Al someterlo al test de etilometría, triplicó de paso el límite autorizado de alcohol en la sangre.