Los conciertos con colegios privados estarían detrás, según Fapar, de la intención del Ejecutivo autonómico de que, a partir del curso 2012-13, el domicilio laboral obtenga la misma puntuación que el familiar a la hora de solicitar el acceso al colegio pretendido. Para los padres de la escuela pública, la medida provocará la "supersaturación de unas zonas y que otras queden muy vacías", apuntó Ballarín, que añadió que el plan, además, "estropea la planificación educativa actual" y no consideró "necesario" modificar un sistema que "no suponía excesivos problemas y dejaba fuera del centro elegido a un mínimo porcentaje de escolares". En este sentido, algunos sindicatos de la enseñanza, como CCOO, no se mostraron contrarios a la medida. "No es malo que se vaya hacia esa igualdad en puntuación, algo que ya se llevaba a cabo hace años, porque lo peligroso sería que se diera más baremo al domicilio laboral que al familiar", apuntó José Manuel Larrodera, que, sin embargo, sí compartió el peligro de saturar todavía más determinadas áreas de la ciudad. "Sobre todo las zonas 5 y 6 que es donde se acumulan la mayor parte de los domicilios laborales". En cambio, la Federación Cristiana de Asociaciones de Padres de Alumnos de Aragón (Fecaparagón) consideró "muy positivos" los nuevos criterios de admisión de alumnos, que calificó de "mas razonados y razonables", según advirtió su presidente Pedro Martínez.