Faltan solo diez días para que se inicie el curso escolar y las empresas de transporte que cubren las rutas para diferentes colegios empiezan a desesperarse porque no saben si el próximo día 6 podrán realizar su actividad con normalidad en las zonas donde se están desarrollando las obras del tranvía. Por eso el ayuntamiento tratará el próximo lunes de dar una solución definitiva a esta problemática comunicándoles que las posibles restricciones de tráfico que se produzcan nunca afectarán a las rutas escolares, porque aunque sean autobuses privados, tendrán la misma consideración que el transporte público urbano, por ser un transporte colectivo de viajeros. Más aún cuando dan servicio a miles de niños en decenas de rutas.

A través de un comunicado, el próximo lunes se informará a las empresas de cómo solucionar esta problemática. Sobre todo en el Actur, ya que las zanjas abiertas en María Zambrano y Gómez de Avellaneda impiden mantener las diferentes paradas que estas empresas tenían el curso pasado. Ahora, según fuentes municipales, se les instará a recoger y dejar a los niños "en las paradas que usan los autobuses de TUZSA". "Y si vemos que las condiciones de seguridad no son las idóneas se tomarán otras medidas", dijeron.

PROBLEMÁTICA Usar estas paradas era, precisamente, la propuesta que planteaban empresas como Alosa, que aseguraron a este diario que "solo queremos que nos den la autorización para hacerlo". Otras opciones que se barajaron en la negociación era utilizar el intercambiador que hay junto al cruce con Valle de Broto o parar en calles adyacentes. Pero las empresas desconfían de esta medida porque "los padres han contratado un servicio por tener la parada cerca de casa y si se les obliga a recorrer un kilómetro acabarán por coger su coche y renunciando a él". Aparte del daño económico que se les causaría.

Para ellas, estas dos avenidas son "las más problemáticas", junto al paseo Independencia, donde solicitaban que se les habilitara una parada para coger y dejar viajeros en una zona donde la obra permite ensanchar la calzada. Pero el ayuntamiento les va a informar de que "ya hay una parada de TUZSA en la plaza Aragón, la de la línea 30, que estos autobuses también podrán utilizar".

Mientras se zanja esta polémica, esta semana han vuelto a reaparecer los problemas en el tráfico en el entorno de la plaza Paraíso y de la avenida de Goya (en este caso por las obras de la estación de Cercanías). Ayer los atascos se repitieron con numerosos vehículos atrapados en un "tráfico denso" que "sobre todo entre las 11.30 y las 13.30 horas" complicaron la circulación por el centro, obligando además a reforzar la presencia policial para dar más fluidez. La próxima semana podría ir in crescendo, aunque el consistorio confía que dure pocos días y el tráfico se autoregule como pasó al inicio de las obras de la segunda fase del tranvía.