La asociación de vecinos de Montecanal es una de las más reivindicativas en lo que se refiere a las emisiones sonoras del aeropuerto zaragozano. La portavoz de la agrupación, Rosa Burgos, se congratuló de la sentencia, aunque recalcó que aún queda mucho por hacer para conseguir que los aviones dejen de ser un problema para los barrios cercanos al aeródromo. "Tienen que respetar el pasillo aéreo y la altura establecida, y además estamos esperando a que lleguen a Zaragoza por fin los aterrizajes verdes, que supondrán un gran avance", aseguró Burgos.