Aunque el cartel con los horarios anuncia lo contrario, la Biblioteca de Aragón cumplió ayer su primer sábado cerrada al público. Algunos despistados aún se acercaron a hacer uso de unas instalaciones que, como las que el Gobierno autonómico gestiona en Huesca y en Teruel, han visto recortados sus horarios y ya solo abre de lunes a viernes.

A cambio, quienes se acercaron a las puertas de la biblioteca zaragozana a mediodía se encontraron con un centenar de personas, que, convocadas por la plataforma +Cultura, protestaban por la decisión del Ejecutivo. Ataviadas con camisetas blancas y blandiendo sus libros favoritos, exigieron a la DGA que rectificase esta medida. La concentración acabó con una coreografía a la que se fueron sumando muchos de los asistentes, entre ellos representantes de CHA e IU.

Antes, las lecturas de sendos manifiestos explicaron los motivos de la protesta. El primero, leído por el ex-Justicia de Aragón Emilio Gastón pide al Gobierno de Luisa Fernanda Rudi "una respuesta concreta y urgente" que garantice "los horarios anteriores, el mantenimiento de las plantillas y la dotación de los recursos económicos necesarios".

PRESUPUESTO INSULTANTE La representante de +Cultura Huguette Sidoine leyó el otro manifiesto, en el que se critica con dureza la política cultural del Gobierno de Aragón, al que la plataforma acusa de "desmontar sin pausa el derecho a la cultura" y de "rozar el insulto", al presentar para el 2013 uno de los presupuestos "más bajos de España" y una reducción del "79,2%". El escrito también subraya la pérdida de 7.500 empleos relacionados con la cultura durante el 2012.

Entre los concentrados había además empleados y usuarios. Francisco García, que acudió con su hija y una amiga de esta, lamentaba que "ahora tendremos que venir otro día". Mientras, la funcionaria Carmen Rosel, que dijo llevar en el centro desde que abrió, hace 22 años, manifestó que el cierre es "vergonzoso". Rosel llamó la atención sobre las actividades infantiles suspendidas y sobre el hecho de que "hay muchos investigadores que, al ser de fuera, venían los sábados a usar el Fondo Bibliográfico".

La consejera de Educación y Cultura, Dolores Serrat ya admitió recientemente que la medida es "dolorosa e impopular". Sin embargo, defendió que "el Gobierno ha apostado por mantener la gratuidad del servicio, no como otras comunidades" y que se ha limitado a reducir la apertura 5 horas de las 60 que abría, con un "ahorro de 80.000 euros". El sábado era, según el departamento, el día en el que menos ocupación registraba la Biblioteca de Aragón, con un 7,8%.