Villarroya de la Sierra regresó ayer al siglo de Oro en una jornada marcada por un programa repleto de actividades con la organización de la fundación Casa de los Alcáines.

La iniciativa, que pretende dar a conocer el patrimonio de la localidad, así como el órgano, recientemente restaurado, incluye, entre otras actividades, la posibilidad de recitar versos de Lope de Vega, así como la celebración de una comida popular en la que se recrea aquella época. Eso sí, el respeto a las tradiciones de la Cuaresma provocó que no hubiera lugar para la carne, por lo que las decenas de comensales que participaron en la comida degustaron otro tipo de alimentos.