--¿Cómo está siendo el comportamiento del Gobierno aragonés en cuanto a la acogida de la reforma y colaboración? Algunas han criticado el carácter centralizador de la ley.

--No tenemos constancia en estos momentos de la existencia de incidencias reseñables en la comunidad autónoma de Aragón. No obstante, en estos momentos, todavía se encuentra abierto el plazo de presentación de solicitudes, por lo que todavía no se ha iniciado la tramitación ante el departamento de las becas correspondientes al curso 2013-2014. Pero su participación y colaboración en la tramitación de la ley ha sido y esperamos que lo siga siendo, muy constructiva y leal y ha contribuido a la mejora del texto del proyecto de ley al incorporar o apoyar las diferentes propuestas. La Ley no tiene un carácter centralizador, aunque la división de las asignaturas en tres bloques de acuerdo con las competencias para definir el currículo de las mismas entre el Estado y las comunidades, junto con la desaparición del concepto de enseñanzas mínimas y a la existencia de evaluaciones censales externas puede haber contribuido a esa crítica. Pero no es así, en la ley se propicia un mayor grado de autonomía y decisión por parte de los centros y las comunidades que en las leyes anteriores.

--¿Ha trasladado el ministerio al Ejecutivo aragonés alguna discrepancia respecto a la reforma?

--En el ministerio no tenemos constancia de discrepancias significativas puestas de manifiesto por el Ejecutivo aragonés. Y debo señalar que, en beneficio de los estudiantes, es nuestro máximo interés que el proceso de solicitud y concesión de becas sea lo más ágil y eficiente posible en Aragón y en el resto de España. El Gobierno de Aragón presentó por escrito valoraciones y propuestas para cada uno de los objetivos del anteproyecto, donde establecía su planteamiento para cada uno de ellos y se sugerían modificaciones o nuevas propuestas para ser debatidas e incluidas. En todo caso, la posición del Gobierno de Aragón no ha sido discrepante, sino que ha sido de colaboración para buscar alternativas que se ajustaran lo mejor posible al logro de los objetivos planteados.

--El rector de la Universidad de Zaragoza, así como la CRUE, han mostrado su rechazo a la reforma. López aseguró que en tiempos de crisis, bajar becas y subir tasas no es lo más adecuado. ¿Qué opinión le merece esa afirmación?

--Como no puede ser de otro modo, respetamos la opinión de todos los rectores sobre el nuevo sistema de becas. Pero es mi responsabilidad desmentir que el Gobierno pretenda disminuir el número de becas, puesto que lo que pretendemos con este nuevo sistema es establecer un mecanismo más justo que reconozca el valor del esfuerzo y el mérito: a menor renta y mayor rendimiento, mayores importes individuales. Con una nota de 5,5 --la misma que se establecía para el curso 2012/13-- los alumnos podrán acceder a una beca matrícula, que les exima de abonar los correspondientes precios públicos. Y además, los que demuestren aprovechamiento académico --con una calificación de 6,5-- y una situación económica que dificulte el acceso a estos estudios, obtendrán también una beca del Gobierno --cuantía fija, variable y, en su caso, residencia--. Por otro lado, no es competencia del Ejecutivo central establecer los precios públicos subvencionados, sino marcar la horquilla en la que las comunidades autónomas han de fijar sus tasas.