Unos 150 sanitarios que trabajan en centros penitenciarios españoles participan desde ayer en las XVII Jornadas de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, en las que han reclamado formar parte de los sistemas autonómicos de salud y dejar de depender del Ministerio del Interior.

Así lo ha explicado en declaraciones a los periodistas el presidente del comité organizador y médico de la prisión de Topas (Salamanca), Luis Vasallo, quien ha recordado que la Ley de Cohesión Sanitaria "estableció hace tres años que en 18 meses" estos profesionales deberían "estar integrados en el sistema autonómico de Salud, pero eso no ha llegado a ocurrir".

"Ha habido varias proposiciones no de Ley para que se active esta fórmula pero, sin embargo, no ha ocurrido nada, la Ley está vigente pero no se aplica y parece que no pasa nada", ha lamentado Vasallo.

Estas jornadas han contado con varias mesas de debate centradas "en el día a día" de la labor de médicos y enfermeros en las cárceles españolas, "la salud mental, las enfermedades infecciosas y la atención primaria".

En el trasfondo del debate siempre está presente la sensación, según Vasallo, "de que la administración trata mal a los profesionales sanitarios que trabajan en prisiones", que se sienten "arrinconados" por el trato recibido y su estatus laboral dentro del funcionariado "para la labor tan importante" que a su entender desempeñan.

Se trata de profesionales sanitarios que tratan a diario con pacientes "con enfermedades infecciosas como el sida o las hepatitis B y C", ha añadido Luis Vasallo, quien ha puntualizado que las jornadas también han prestado especial atención "a una de las campañas a las que más apoyo se da ahora mismo, como es el tabaquismo".