PP y PAR cerrarán antes del viernes la negociación del presupuesto de la comunidad para el 2014. La próxima semana se aprobará en un Consejo de Gobierno extraordinario. El techo se gasto para este ejercicio, según se aprobó antes del verano en las Cortes, será de 4.620,62 millones de euros.

Las conversaciones comenzaron a finales de agosto. Se trazaron las líneas maestras. Una tarea que correspondió a la presidenta del Gobierno, Luisa Fernanda Rudi, y al líder del PAR, José Ángel Biel. A partir de ahí, el consejero de Hacienda, José Luis Saz entró en la negociación y la capitalizó junto al propio Biel, que ha estado presente en la elaboración del proyecto.

Una actitud que no ha terminado de gustar a algunos sectores de PAR, que se han sentido excluidos del proceso de negociación. El grupo de las Cortes, por ejemplo, no ha participado en el proceso. Se ha limitado a pasarle a Biel unos documentos sobre los acuerdos aprobados en el Parlamento. Todo apunta, entonces, a que los aragonesistas presentarán enmiendas una vez el proyecto presupuestario llegue a la Cámara.

Por lo demás, las cifras de las consejerías, así como la ley de acompañamiento, se han mantenido en el máximo secreto. Al menos de momento. El titular de Hacienda, José Luis Saz, ni siquiera ha aclarado su habrá modificaciones en algunos impuestos. Fuentes del Gobierno se han limitado a decir que es posible que se introduzcan bonificaciones, y que se descarta la implementación del céntimo sanitario. El tramo autonómico del IRPF, que han rebajado algunas comunidades autónomas, aquí se quedará igual.

Desde el Pignatelli se insiste en que el apartado social de los presupuestos seguirá teniendo el mayor peso. Como es habitual, la consejería de Sanidad contará con las partidas más importantes --debido al capítulo de personal--, seguida de Educación. No se prevén reducciones en ninguno de los dos departamentos. Además, el PAR ha insistido durante la negociación en la necesidad de realizar una apuesta mucho más clara por las políticas de creación de empleo. Está por ver si las comarcas, como ya sucedió el pasado ejercicio, seguirán incrementado su dotación, o por el contrario se congelará, teniendo en cuenta que las competencias transferidas desde el Gobierno no han cambiado.