El servicio Bizi de Zaragoza apenas se ha visto afectado por la prohibición de circular por las aceras, calles peatonales y plazas que exigía la sentencia del Tribunal Supremo que obligó a modificar la ordenanza municipal de peatones y ciclistas de la capital aragonesa. El temor inicial de muchos usuarios al verse obligados a ir por la calzada no parece haber frenado el uso, al menos atendiendo a las estadísticas que maneja la concesionaria, la empresa Clear Channel, que asegura que se han mantenido registros similares a semanas anteriores, siempre en una horquilla de entre 8,5 y 9 usos de media diaria por cada una de las 1.300 bicis que tienen en circulación.

La empresa ha facilitado los datos oficiales que maneja entre el 1 de septiembre y el 5 de octubre al consistorio zaragozano y estos muestran una evolución mínima entre las dos semanas que lleva aplicándose la prohibición y las tres anteriores a la entrada en vigor, que se produjo el pasado 23 de septiembre. Solo si se atiende a la comparativa entre la semana del 15 al 21 de septiembre, en la que se contabilizaron 11.700 usos en total, nueve de media, se podría entender que los 11.050 que se registraron en la siguiente, entre el 22 y el 29 de ese mismo mes, suponía un descenso del 5,6%. Y los 11.180 de la siguiente, del 30 al 5 de octubre, una disminución del 4,5%.

Pero según explicaron ayer fuentes municipales es un análisis erróneo, ya que semanas antes, en las del 1 al 7 de septiembre y en las del 8 al 14, se computaron 10.790 y 11.180 usos totales diarios, respectivamente. Es decir, 8,3 y 8,6 de media por bici.

Mientras, prosigue el pulso entre la Policía Local de Zaragoza y el propio Ayuntamiento, que está afectando a ese periodo de adaptación de la nueva normativa de 15 días que finalizaba ayer y que el consistorio todavía no sabe si, como proponía el alcalde Juan Alberto Belloch, va a poder ampliar para que no se multe a los infractores.

Ayer opinó sobre esta polémica el concejal delegado de la Policía Local, Carlos Pérez Anadón, quien destacó que "no puede ser" que los agentes estén "intentando castigar a los ciudadanos" con sus reivindicaciones, a pesar de unas diferencias con Régimen Interior por sus condiciones laborales en una negociación de la que él se desmarcó por no ser competencia suya. Aún así, les pidió que "reconviertan" su actitud porque "hay otros mecanismos" para reivindicarse.

Desde el sindicato CSL, por su parte, acusaron al alcalde de hacer "populismo" con esta polémica, negaron que estén haciendo "huelga de celo ni de ningún tipo", y aseguraron que ningún agente ha sido expedientado por denunciar a ciclistas.