Pascual Giménez, presidente popular de Sierra de Albarracín, califica de "auténtica chapuza" que su demarcación siga esperando el abono de 215.000 euros del 2015. Ese dinero, dice, se emplea sobre todo para ayuda a la exclusión y a los mayores. En su opinión, la postura de su partido en las Cortes se debe a que "quiere evitar que se desvista a un santo para vestir a otro" por el procedimiento de cambiar el destino de determinadas partidas mediante una modificación presupuestaria.