Pasada la Semana Santa, los grupos parlamentarios de las Cortes retoman los contactos para cerrar un acuerdo que permita transferir 8,8 millones a las comarcas. El Gobierno se da 15 días para que la modificación de crédito que se necesita para adoptar esta medida esté aprobada. Confían en contar con el apoyo de Podemos y el PP, aunque sea con una abstención.

El grupo socialista es el encargado de liderar las negociaciones después de que el consejero de Hacienda, Fernando Gimeno, les trasladase las líneas maestras de la nueva modificación de crédito que propone. "Estamos dispuestos a hablar de todo, sin cuestiones previas, pero el que más debería entenderlo es el PP, que tiene presidentes comarcales en el territorio", explicó ayer el portavoz socialista en las Cortes, Javier Sada.

Los socialistas no esconden que se conformarían con la abstención del PP. Saben que con los populares, que controlan varias comarcas, será más fácil llegar a un acuerdo, que con Podemos. Aunque sea parcial. Pero no cierran ninguna puerta. Los conservadores, de todas formas, no se lo van a poner fácil. "El presidente, Javier Lambán, es el que nos ha llevado a esta situación. La responsabilidad de lo ocurrido es del Gobierno, no de la oposición. Queremos que se cumpla la ley, y nuestra predisposición para el acuerdo está ahí, pero no vamos a ser cómplices de Gimeno", dijo ayer la portavoz adjunta del PP, Mar Vaquero.

El PSOE también prevé reunirse con Podemos. Es una incógnita hasta dónde se podrá llegar porque la formación violeta sigue evitando la negociación, y prefiere llevarlo todo directamente a comisión. Su propuesta para incluir las partidas en el llamado fondo social comarcal podría ser aceptada por los socialistas, lo que abriría una vía para el acuerdo. De momento solo ha habido contactos informales sin concreciones.

Podemos, en cualquier caso, tiene más sencillo un voto negativo a la propuesta de modificación por cuanto apenas tiene responsabilidades en las comarcas. Al contrario le ocurre al PP, que difícilmente podría explicar otro bloqueo ante los suyos. El PSOE es consciente de que los populares tienen fuertes presiones internas provenientes del territorio. Aunque los conservadores insisten en negarlo. "Se explicó la postura del partido a los presidentes y lo entendieron", aseguró Vaquero.

MÉTODO DE TRABAJO

Estas conversaciones deberían servir para configurar "un mecanismo de debate" que constituya una rutina para las posteriores modificaciones de crédito. Al menos así lo cree el consejero de Hacienda, Fernando Gimeno, que ayer reiteró su convencimiento de que lo grupos serán capaces de llegar a un acuerdo. "Lo normal sería que todos aceptasen la propuesta, que es bastante lógica. Si el gasto de las comarcas es social, lo correcto es que los fondos salgan de partidas de esta índole", dijo. Hacerlo de otra forma, señaló, podría generar "problemas". "Escoger créditos de áreas diferentes a las sociales tendrá consecuencias negativas en otras consejerías. Por eso es bueno que seamos los gestores los que determinemos el origen de los fondos que se mueven porque sabemos cómo se cierran los contratos", explicó.