Solo veinticuatro horas tardó el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, en reponerse del varapalo recibido con las ordenanzas fiscales para el 2016, aprobadas con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos (C's). A los portavoces de todos ellos, y al de CHA, los llamó ayer, para transmitirles la necesidad de "pasar página" y ofrecerles "diálogo" para negociar el presupuesto municipal insistiendo en la necesidad de abandonar esas "guerras intestinas de desgaste" al Gobierno de Zaragoza en Común (ZeC). Como si nada hubiera ocurrido, apeló de nuevo a la "corresponsabilidad" y confió en que, pese al revés fiscal recibido, no haya "líneas rojas insalvables".

Les invitó a "remar juntos" en otro de los retos importantes: la futura Ley de Capitalidad, la financiación de las competencias impropias y la deuda de la comunidad autónoma con la capital. Y, con la herida del PSOE municipal aún abierta, no evitó lanzarle un mensaje al presidente de Aragón, Javier Lambán: "Si no hemos podido recaudar todo lo que nos habría gustado --pretendía más de 19 millones y ahora serán 3,6--, habrá que sacarlo de lo que nos adeuda la DGA".

PRIORIDAD

Sobre las cuentas del 2016 dijo que sus prioridades estarán reflejadas: el coste real de los servicios y acabar con la infradotación, "como la del autobús, donde deberá haber 15 millones más", y se reforzará el área de Derechos Sociales "con 10 millones más". Habrá dos millones más para ayudas urgentes, 4 más para Vivienda (rehabilitación o emergencia habitacional) y 500.000 más para la pobreza infantil. Un "esfuerzo de coherencia" hacia la ciudadanía.

Su intención, avanzó, es que el presupuesto "se apruebe por el pleno antes de las elecciones generales" y no renuncia a pactarlo "con todos". Y avance "en paralelo" a la Ley de Capitalidad.

El portavoz del PP, Eloy Suárez, dijo estar dispuesto a dar "una segunda oportunidad" al alcalde, después de que, según afirmó, le trasladara su "propósito de enmienda" por su falta de transparencia, y a pesar de su "incapacidad negociadora" y al "cordón sanitario" que dijo haber sufrido con las ordenanzas fiscales (desde el Gobierno de ZeC negaron que se hubiera producido tal arrepentimiento).

El portavoz del PSOE, Carlos Pérez Anadón, se mostró dispuesto a hablar "desde ya" de ambos temas y confió en que en el presupuesto se vean reflejados sus ejes programáticos, "sin perder de vista la exclusión pero con los impulsos necesarios para salir de la manera más justa de la crisis". Reconoció que "la relación es compleja" con ZeC y el alcalde pero le instó a que lidere él la negociación de las cuentas.

Desde Ciudadanos, Sara Fernández, trasladó su "predisposición" al acuerdo pero recordó que deberá incluir "ayudas de emergencia pero también medidas estructurales para reactivar la economía".

Carmelo Asensio, de Chunta, admitió que el ciudadano puede pensar que los grupos de la izquierda en el consistorio son "una pandilla de majaderos", pero afirmó que Santisteve "se ha bajado de la nube", le instó a trazar una "hoja de ruta" de Gobierno y le ofreció "un nivel de colaboración muy alto" desde la DGA para la Ley de Capitalidad.