La flamante presidenta de las Cortes de Aragón, Violeta Barba, inició ayer una ronda de contactos con los trabajadores de los distintos servicios de la institución, así como de sus contratas, para recabar opiniones y sugerencias e implantar mejoras. Como gesto ante un colectivo "precarizado", Barba quiso que su primera reunión fuera con las limpiadoras del palacio de la Aljafería.