El informe de la Cámara de Cuentas en el que se analiza la actividad de Ecociudad Zaragoza, la sociedad que gestiona el saneamiento en el ayuntamiento de la capital, cuenta una especie de verdad a medias respecto de la realidad que tiene que afrontar la capital aragonesa en cuanto a las mejoras necesarias en las infraestructuras de la depuración. En sus conclusiones explica que la recaudación en el recibo municipal excede en unos 8 millones de euros lo que realmente necesita gastar -se obtienen unos 30 cada año y los costes rondan los 22, afirma-, pero los responsables de la sociedad tienen muy presente otra, las necesidades de mejora que requiere la red, y que «ronda los 50 o 60 millones de euros» entre obras pendientes.

El gerente de Ecociudad, Julio López, ha detallado este lunes en declaraciones a este diario que «solo en colectores» la cifra «ya ronda los 50 millones de euros» o tanques de tormentas como el de San Pablo, Macanaz, la conexión de la margen derecha con el emisario de la depuradora o el tanque de laminación en el parque Tío Jorge. Este último proyecto, por ejemplo, se ha tenido que redefinir y el coste se aproxima a los 5,3 millones de euros, solo en esta infraestructura que lleva años de espera para los vecinos del Arrabal. También están en el debe los colectores de la avenida Navarra, la de Madrid, el paseo Constitución o el escorredero de Cillas (en la carretera de Castellón). O actuaciones en ambas márgenes del Huerva que rondarán los «7 u 8 millones de euros» o los «aliviaderos automatizados que valdrán entre 3 y 4».

Pero es que al margen de los colectores, entre las inversiones necesarias están las mejoras y reposiciones en las tres depuradoras de Zaragoza, que estarían «entre los 7 y 8 millones» y una nueva planta, en Peñaflor, que está en fase de estudio pero cuyo precio podría llegar a «3 o 4 millones». Por eso hablar de excedente en los ingresos, o «beneficios» como apunta la Cámara de Cuentas en su informe, se ve como algo relativo, porque aseguran que «todo lo que no se destina a gastos ordinarios de funcionamiento se dedica a la inversión».

Lo que sí tienen claro es que los diez millones de provisión de fondos que se comprometió Zaragoza a abonar a la DGA en el 2013 están prácticamente completados. Faltarán unos 150.000 euros y ya quedará todo ese supuesto excedente para acometer mejoras. Y por ahora, de cara al 2020, en el presupuesto, la previsión de inversión ronda los «seis millones». Aunque falta que el Gobierno decida si se puede hacer uso o no de esos 10 millones que se han provisionado, porque proyectos por acometer no faltan y cada vez son más necesarios. Hay que tener en cuenta que hay 1.300 kilómetros de red de colectores y habría que renovar 13 al año para un mantenimiento correcto de esa red, muy lejos de la cifra actual.