Ciudadanos ofreció este jueves su apoyo al PSOE, y concretamente al presidente Javier Lambán, para apoyar las obras de la ampliación de Cerler por Castanesa si el cuatripartito «no se aclara». CHA mantuvo ayer su postura, proclive a la paralización de las obras, a la que se sumó Podemos, tras mostrar anteayer su «malestar». Pero el PSOE y el PAR siguen sin ver problema a la actuación, y consideran que está contemplada en el acuerdo de gobernabilidad.

Con este ofrecimiento, Ciudadanos, concretamente su portavoz, Daniel Pérez Calvo, hacía un nuevo guiño a un PSOE con el que tan próximo parecía estar en la última precampaña electoral, y al que cada vez hace más cariños bajo el paraguas de ser una «oposición constructiva» en Aragón.

Pérez Calvo anunció, a través de una nota de prensa, que ha solicitado la comparecencia del consejero de Vertebración del Territorio, José Luis Soro, para que explique cuál es la situación actual del proyecto.

GESTIONAR Y DAR LA CARA

En la misma línea, pero sin el ofrecimiento de apoyo, el presidente del PP aragonés, Luis María Beamonte, instó ayer al cuatripartito a «gestionar, dar la cara y aclararse» con el proyecto de Castanesa, El popular, a través de un audio facilitado por el partido, apuntó que el PP piensa que el desarrollo económico en Aragón «pasa también por la unión de las estaciones de esquí y otros solo que haciendo un gobierno y repartiéndose los cargos se vive mejor».

La reanudación de las obras siguió evidenciando las contradicciones internas del actual Gobierno cuatripartito de Aragón, aletargadas en favor de la gobernabilidad, más aún durante la pandemia, pero nunca del todo resueltas. El Gobierno de Aragón declinó ayer pronunciarse sobre la polémica, en primera instancia, aunque finalmente, a través de un escueto comunicado, exponía que los socios de Gobierno mantienen «discrepancias en determinados asuntos que son públicos» y que están recogidos en el acuerdo de gobernabilidad firmado para la constitución del Gobierno.

Concretamente, el punto 80 compromete a las cuatro fuerzas a «impulsar el turismo de Aragón a partir de mejoras estratégicas como las estaciones de esquí», entre otras, «priorizando e impulsando de forma significativa aquellos proyectos sostenibles desde los puntos de vista social, medioambiental y económico».

El acuerdo ya recibió en su día críticas por parte de la oposición por ambiguo, y este sería un buen ejemplo, porque lo que cada partido ve sostenible es opuesto. PSOE y PAR consideran que Castanesa lo es, al contar con todos los permisos del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga), pero CHA y Podemos apelan, entre otras cosas, a los estudios climatológicos que auguran que en pocas décadas el manto nivoso en la zona se reducirá a la mitad, dejando obsoletas en gran medida estas instalaciones a costa de profanar el paisaje natural.

Un argumento que comparte la Plataforma en Defensa de las Montañas, que anteayer denunció el inicio de las obras, anunció una denuncia para ayer (que aún está estudiando) y cuestionó la legalidad de las obras por no contar con el visto bueno de Vertebración del Territorio.

ÁMBITO ADMINISTRATIVO

Fuentes de la consejería de Soro reiteraban ayer que aún se está analizando la documentación que envió Aramon, subsanando una serie de carencias observadas en el proyecto inicial. Aramon sostiene que aclaró estas dudas en una reunión presencial, y luego envió la documentación, y al no recibir ninguna objeción reanudó las obras. Al respecto, la DGA se limitó a explicar que si hay «alguna cuestión técnica entre Vertebración y Aramon se resolverá dentro del ámbito administrativo».

Para el portavoz del PSOE en las Cortes, Vicente Guillén, no hay razón para parar un proyecto «viable» y que «no tiene nada que ver con el de hace diez años», medioambientalmente. Además, recordó, está incluido en el pacto de gobernabilidad. En la misma línea, el presidente del PAR, Arturo Aliaga, manifestó el total apoyo de su formación de este y «cualquier proyecto que favorezca el desarrollo territorial», más aún cuando «no tiene ningún problema» legal. Admitía que no ha hablado con el resto de grupos del Gobierno tras la polémica, pero no descartaba una reunión «si hace falta».

MONTANUY PIDE QUE CHA SE MARCHE

El Ayuntamiento de Montanuy, principal afectado (o beneficiado) por la futura ampliación por Castanesa, criticó ayer la postura de CHA de oponerse a las obras en un comunicado en el que su alcaldesa, la socialista Esther Cereza, pedía directamente que la formación aragonesista saliera del Gobierno autonómico.

Cereza criticaba que partidos del Ejecutivo autonómico se opongan al «único proyecto de futuro» de la zona, recordando además que está declarado Proyecto de Interés General Autonómico.

Cereza incidía en la «grave» despoblación que sufre su municipio, con una densidad de 1,2 habitantes por kilómetro cuadrado, y consideraba que oponerse a este proyecto es hacerlo al futuro de la zona. «Nuestros pueblos y sus habitantes son los que mantienen con vida el Pirineo, el cual no se cuida desde Zaragoza», señalaba.

Porque a su juicio, según explicaba a este diario, «en el territorio no hay polémica», esta se crea en Zaragoza. Recordaba que incluso se creó una plataforma de vecinos de la zona para apoyar este proyecto, mientras los que se oponen a él «no ofrecen ninguna alternativa». «Te dicen cosas como que se monte una fábrica de mermelada ecológica. Entre que llegan los permisos, el que los pide se va a vivir a la ciudad», lamentaba.

La alcaldesa del municipio, con algo más de 200 habitantes censados (bastantes menos en realidad) repartidos por 17 núcleos de población, pedía que se les den «las mismas oportunidades» que otros valles, lo que a su juicio pasa inexorablemente por esta obra. «Ahora ni siquiera podemos aprovechar turísticamente el entorno, solo hay un acceso que es una pista forestal, se necesita un todoterreno para subir», exponía.

Además, Cereza considera que, frente al punto de vista ecologista, el telesilla que se pretende instalar y las obras complementarias penas afectan «al 3% de Castanesa», con lo que el entorno natural de la zona sigue indemne en su inmensa mayoría.