LOS EFECTOS DE la apertura de la capital

Los alojamientos de la provincia de Zaragoza comienzan a llenarse tras el desconfinamiento

Anento, la zona del Moncayo y las Cinco Villas son los destinos más demandados para estos días

Los alojamientos de la provincia de Zaragoza comienzan a llenarse tras el desconfinamiento

Los alojamientos de la provincia de Zaragoza comienzan a llenarse tras el desconfinamiento

IVÁN TRIGO

Desde las cero horas de este viernes, Zaragoza está desconfinada. Este día ha sido el primer día de apertura de la capital aragonesa después de un mes en el que sus vecinos no podían salir ni entrar de los límites del municipio sin un justificante. Ahora, ya se permiten los movimientos, aunque solo dentro de la provincia, lo que ha puesto sobre aviso a los empresarios turísticos del entorno de la ciudad, que acumula casi la mitad de l a población de la comunidad.

«Desde que se empezó a hablar de la posibilidad de que desconfinaran Zaragoza no hemos parado de recibir llamadas. El teléfono no para. Todos los días y a todas horas. Estamos ya llenos para este fin de semana y la lástima es que tenemos además un hostal que está cerrado porque no lo podemos atender. Pero sino lo hubiéramos llenado también», cuenta Javier Herrera, dueño de una casa rural en Anento.

Además de este fin de semana, Herrera tiene ya reservada su casa «para el siguiente y el próximo», pero aclara que este «subidón» de la demanda es un hecho puntual que ya se ha dado en otras ocasiones cuando se ha desconfinado la capital. Y a pesar de ello, el balance de la temporada es malo. «Hasta ahora hemos ido muy mal. Venía gente al pueblo pero a alojarse nadie. Pero vamos, la última vez que abrieron Zaragoza vinieron 2.000 personas de golpe. Esto parecía el paseo Independencia», cuenta.

Lo sabe bien el alcalde de Anento, Enrique Cartiel, que teme que, de nuevo, los turistas invadan esta pequeña localidad situada cerca del límite con Teruel. «Si hubieran desconfinado también las provincias la gente se hubiera repartido más, pero así... Ya hemos dado aviso a la Guardia Civil y a Protección Civil para se pase por el pueblo. Y también hemos reforzado la oficina de turismo y el párking. Es una situación extraña», cuenta. Y es que, a pesar de su fama (merecida), esta localidad solo cuenta con dos restaurantes, un hostal, tres casas rurales y un albergue para dar servicio a todos los visitantes que llegan.

Pero Anento no es el único destino que espera colgar el cartel de completo este fin de semana. Una rápida incursión en las webs más populares de reserva de alojamientos da cuenta de las ganas que tenían los zaragozanos de viajar. Ni en Sos del Rey Católico ni en Uncastillo quedan huecos libres para reservar en Booking.com, y es que las Cinco Villas es otro de los parajes predilectos de los de la capital.

«Nosotros lo teníamos ya reservado antes de esta semana, que vienen unos de Cuarte de Huerva, pero seguro que se nota el desconfinamiento de Zaragoza. La otra vez ya se notó», explica el propietario de una casa rural en Uncastillo. En Sos, por su parte, Carmen regenta el hotel El Peirón, que todavía no está abierto pero que ya está notando el aumento de la demanda. «Abrimos en marzo y para el 5, que es festivo, ya tenemos doce de las 14 habitaciones reservadas. Los de Zaragoza, enseguida que los sueltan, piensan en nosotros», dice la mujer que opina que este empujón les puede ayudar «un poquito» a sobrellevar la maltrecha temporada.

Pero si hay un destino solicitado este fin de semana ese es el Moncayo y todos los pueblos de su entorno. En San Martín del Moncayo Ricardo regenta un hotel, que está cerrado, y alquila apartamentos. «Sí se nota sí. Está habiendo más reservas. Hoy tengo ya ocho apartamentos ocupados cuando el fin de semana anterior tenía solo dos. Pero ha pegado mucho bajón. El restaurante del hotel lo tenemos cerrado también y la gente busca los apartamentos porque tienen cocina y son independientes. Como cierran todo a las 18.00 los sábados y los domingos, los clientes buscan tener un sitio para guisar y poder cenar sin prisa», cuenta. Y en Tarazona, capital del Moncayo, también han percibido un incremento de llamadas en la oficina de turismo preguntando sobre los horarios para visitar la catedral y por otros muchos atractivos de la ciudad y sus alrededores.

Sin optimismo en el sector

Pero a pesar de las buenas vibraciones en los pequeños empresarios, en el sector en su conjunto no son tan halagüeños con las cifras. El presidente de la Asociación Aragonesa de Turismo Rural Faratur, Jesús Marco, asegura que, aunque el desconfinamiento de Zaragoza vaya a suponer un aumento de las reservas en los alojamientos de la provincia, «no va a producirse un aluvión». «Está habiendo movimiento, sí, pero mucha gente llama solo preguntando por información. Se lo están pensando mucho. No hay un aumento espectacular de la demanda», explica Marco.

Y de vuelta en la capital aragonesa, el ambiente este viernes ha estado animado gracias al buen tiempo que se pudo disfrutar, si bien no todas las personas consultadas, como es lógico, afirmaron que hayan preparado ya su escapada fuera de la ciudad. «Por ahora no. Todos van a salir en estampida hacia el Moncayo y yo prefiero esperar. El Moncayo no se va a mover. Apetecernos nos apetece, pero por responsabilidad creo que no es el momento», explicaban tres amigos, David, Alberto y Beatriz, sentados en una terraza en la plaza de España.

Sin embargo, otra joven, llamada Covadonga López, sí que aseguró que pretendía huir de la ciudad en cuanto pueda. «Estoy yendo ahora a casa, que he salido de trabajar a mediodía. Cogeré a mi perro, nos subiremos a la furgo para que pueda correr en libertad, que llevamos mucho tiempo sin salir de la ciudad», decía.

Y entre los que buscan escapar y no mirar atrás y los que prefieren aguantar entre asfalto están los que van a aprovechar la apertura de Zaragoza para visitar sus pueblos. Es el caso de Fran, un joven que pasará el fin de semana en Ibdes, haciendo una ruta por el barranco del Río Seco. Opciones, desde luego, hay para todos los gustos.

Y en los centros comerciales...

Muchos serán los zaragozanos que decidan huir de la ciudad durante este primer fin de semana con la ciudad desconfinada, pero también hay muchas personas que viven en los pueblos de alrededor que llevan tiempo queriendo entrar en la capital aragonesa, sobre todo para ir de compras. Así, en Puerto Venecia ya se han preparado para recibir un aumento de visitantes. «El anuncio de las nuevas medidas del Gobierno de Aragón en la ciudad de Zaragoza es, sin duda, una buena noticia para el comercio. Para nuestro sector, esta apertura es un soplo de aire fresco y esperemos que un empujón a las ventas de este atípico arranque del 2021. Muchos de nuestros visitantes son de localidades cercanas de la provincia y esta apertura de la ciudad es previsible se refleje en el número de visitantes», explicaba ayer la gerente de Puerto Venecia, Yolanda Gimeno. En este complejo hay instalados unos 200 puntos de conteo para poder controlar el aforo en tiempo real.