La cuenta atrás en el calendario cofrade ya ha comenzado. Queda una semana para el Domingo de Ramos y las seis cofradías con sede canónica en la iglesia de San Cayetano siguen sin saber cómo van a poder vivir la Semana Santa en este año en el que no va a haber procesiones por la pandemia y cuya única oportunidad de hacer algo estaba en el interior del templo de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ). Esta institución mantiene la negativa de abrirla, mientras las hermandades siguen recogiendo apoyos. Ya superan las 1.500 firmas a través de change.org.

El próximo lunes la Hermandad de la Sangre de Cristo, que capitanea al resto de cofradías afectadas ­­(La Piedad, El Descendimiento, Las Siete Palabras, La Entrada y La Dolorosa­), tiene previsto entregarlas en la administración que dirige Juan Antonio Sánchez Quero, quien afirmó, a través de una carta, que la decisión tomada «desde el que gobierna» es que «no puede atenderse a la solicitud» de llevar a cabo, por ejemplo, la exposición y veneración de los pasos titulares de las hermandades. Alegó para ello el «riesgo de contagio evidente, como así se ha entendido por el Arzobispado de Zaragoza suspendiendo procesiones e invitándoles a posponer sus actos a otras fechas».

Histórico

De no revocar esta decisión se escribirá una triste historia para el mundo cofrade de la ciudad, ya que, salvo el año pasado por el confinamiento, el Cristo de la Cama no va a estar expuesto a los fieles.

Durante Los Sitios de Zaragoza se expuso en El Pilar, pese a la destrucción del convento y heridas que provocaron sobre la imagen. En la guerra civil también se expuso al culto. De hecho, desde la primera constancia documental en 1550, jamás ha dejado de exponerse al público. Ahora solo está visible en momentos puntuales del año y durante la Semana Santa, ya que este templo está buena parte del año cerrado al público, pese a ser declarado Bien de Interés Cultural, guardar una importante riqueza patrimonial en su interior e incluso guarda los restos del último Justicia Mayor de Aragón, Juan de Lanuza.

La Sangre de Cristo tenía previsto exponerlo a la devoción popular desde el Domingo de Ramos. Eso sí cumpliendo con todas las restricciones sanitarias. Ignacio Giménez Baratech, presidente de esta hermandad, mantiene la esperanza de recibir la autorización «aunque haya luego que correr». «Somos los responsables del servicio de recogida de cadáveres de la ciudad por lo que somos muy conocedores de todo lo que significa esta pandemia. De ahí que preparáramos unos protocolos muy estricto», incide.

Junto a la exposición del Cristo de la Cama, La Sangre quería celebrar el 175 aniversario del paso del Prendimiento, coincidiendo con el 75 aniversario de esta cofradía, habiendo invitado a esta hermandad a que trasladase su titular a San Cayetano. Está en el aire,

También un importante aniversario:_los 150 años de la Virgen de La Piedad que salió de la gubia del artista murciano que se estableció en Zaragoza, Antonio J. Palao. La cofradía había preparado un acto de bendición de la imagen y de una nueva corona presidido por el arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano, que tenía previsto imponérsela.

«Las eucaristías sí que se permiten y el riesgo es el mismo, no tiene lógica», lamentó Pedro Cía, hermano mayor de La Piedad, quien espera una corrección por parte de la Diputación Provincial de Zaragoza. Resalta que en el plan presentado «estaban previstas unas visitas íntimas a la virgen de tan solo seis personas».

Por si no se revocara la decisión, algunas cofradías han planteado un plan B. La Piedad iría a la iglesia de San Felipe y Santiago el menor, sede de La Humillación, y La Dolorosa en la iglesia de Santiago el Mayor, sede de La Columna.