La consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales de la DGA, María Victoria Broto, ha abogado este miércoles por "cambiar" el modelo tradicional de los hogares de mayores con el fin de "prevenir en ellos los casos de soledad" de estas personas. Broto, durante su intervención en la comisión del ramo en las Cortes, ha señalado que su departamento ya trabaja en esa fase para lograr que estos espacios sean "claves" en la detección de esta vulnerabilidad. "Tenemos que adaptar los servicios para que desde ellos nos demos cuenta de quien necesita acompañamiento. Los hogares han sido fundamentales, atendiendo a más de 100.000 personas en todo Aragón, pero hay que modificarlos para dar respuesta de otra manera", ha indicado.

La consejera ha respondido así a la pregunta formulada en la comisión por parte de la popular Marían Orós. Esta, tras escuchar las palabras de Broto, ha considerado que "la vulnerabilidad la tenían que tener detectada ya", al tiempo que ha recordado una proposición del 2018 donde se apuntaba, entre otras cosas, a la colaboración de Atención Primaria o las farmacias para avisar sobre los casos de soledad. Orós, además, ha detallado que un 15% de los mayores de Aragón viven solos y, de ellos, entre un 30% y un 40% lo hacen "en soledad no deseada", ha dicho. "La pandemia ha incrementado de manera exponencial esa soledad, pero también las patologías y los problemas físicos y mentales", ha apuntado Orós, quien ha reclamado a la DGA un informe sobre la evolución de estas personas durante la crisis sanitaria. "Deben espabilar y echar el resto con los mayores. Asún así, creo que ya llegamos ha tarde", ha enfatizado Orós.

"Los mayores necesitan ser el centro de la política"

Broto, por su parte, ha recalcado que todas las personas que viven solas "no tienen un problema, porque algunas lo hacen por voluntad", ha dicho. "El problema se da cuándo ese mayor se encuentra en una situación de dificultad. Los mayores necesitan ser el centro de la política y la situación durante la pandemia ha sido tremenda por el aislamiento", ha dicho la consejera.

El envejecimiento de la población en Aragón es latente y el porcentaje "se ha incrementado", según Broto. "Tenemos 289.927 personas mayores de 65 años; 98.566 por encima de 80 años; 57.823 con más de 85 años; y 22.169 superan los 90 años". De estos últimos, 579 aragoneses tienen más de cien años. Este dato, en comparación con el de años anterior, ha crecido ya que se venía de 540 y 560 personas en los últimos años. "Nuestros mayores son la cuarta parte de la población aragonesa. En el 2030 el 25% de la población española tendrá más de 65 años, pero en Aragón van a ser más", ha dicho.

300 llamadas mensuales

Por otro lado, Broto ha señalado que durante la pandemia se han recibido casi 600 llamadas mensuales en el teléfono del mayor, "muchas solo para hablar", mientras que ahora son unas 300. "Me hubiera gustado que algunos centros sociales hubieran estado abiertos este tiempo y no lo hicieron. El presupuesto que aporta el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) a la ciudad de Zaragoza es de 110 millones de euros. Lo que me preocupa es que llegue, no la política", ha recalcado la consejera.