Cualquier número en el contexto de la violencia de género no son buenas noticias, pero si suaviza la realidad que los datos reflejen cifras menores que otros años. Y es que Aragón registró en el 2020 un descenso del 17,4% en cuando a víctimas inscritas de esta problemática se refiere, convirtiéndose en la segunda comunidad española donde más disminuyó la cifra, solo por detrás del País Vasco (21,9%). Eso sí, con una pandemia y un confinamiento de por medio que han tenido su impacto en los resultados. Así se desprende de la Estadística de Violencia Doméstica y Violencia de Género (EVDVG) publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En el 2019, Aragón registró 878 víctimas de violencia de género, por 725 del año pasado --víctimas hace referencia siempre a mujeres--. En términos relativos, las mayores tasas de damnificados por violencia de género inscritas por cada 1.000 mujeres de 14 y más años se registraron en la ciudad autónoma de Melilla (2,3), Región de Murcia (2,1), y La Rioja y la Comunidad Valenciana, ambas con una tasa de 2. La comunidad, en este sentido, se encuentra cerca de las regiones con las tasas más bajas, con 1,2.

A nivel nacional, España notificó un descenso del 8,4% en lo que se refiere al número de víctimas de violencia de género. 29.215 mujeres afectadas el año pasado por las 31.911 del curso anterior. Las personas denunciadas por la comisión de estos delitos (hombres) fueron 29.135, frente a los 31.805 del 2019, lo que también significa un descenso del 8,4% anual. La estadística del INE destaca que los mayores descensos en el número de mujeres víctimas de violencia de género se registraron en los meses en los que la movilidad estuvo restringida por la pandemia: en marzo disminuyó un 19,7% y en abril un 21,3% (a nivel nacional). Casi la mitad de las víctimas de violencia de género (el 48,3%) tenían entre 30 y 44 años, y su edad media fue de 37,1 años. El mayor descenso del número de víctimas en el año 2020 se dio entre las mujeres de menos de 18 años (28,5%).

Aumenta la violencia doméstica

Si Aragón se consolidó el curso pasado como la segunda comunidad donde mejor se comportó esta lacra social, no se puede decir lo mismo de la violencia doméstica. No es la región que más víctimas registró, pero sí la tercera donde el incremento fue mayor respecto al 2019, de un 22,1%. Las que tuvieron un mayor número de víctimas inscritas por violencia doméstica en el año 2020 fueron Andalucía (1.801), la Comunidad Valenciana (1.138) y Cataluña (960), mientras que los mayores incrementos se dieron en la ciudad autónoma de Melilla (380%) y la ciudad autónoma de Ceuta (166,7%).

En este ámbito, los afectados pueden ser tanto hombres como mujeres, si bien la cifra de féminas es más elevada. 77 hombres sufrieron violencia por parte de sus convivientes, un 42,6% más, y 111 fueron mujeres, un 11% más. A nivel nacional, en el 2020 se registraron 5.578 personas denunciadas en asuntos de violencia doméstica, un 3,4% más que el año anterior. De ellas, el 72,2% fueron hombres y el 27,8% mujeres.

Al igual que en el año anterior, se produjeron aumentos tanto en el número de hombres denunciados (3,7%), como en el de mujeres denunciadas (2,6%). Por edad, la mitad de las personas denunciadas tenía entre 30 y 49 años (el 51,5%). La edad media de los denunciados fue de 36,6. Analizando las tasas por cada 1.000 personas, la de denunciados masculinos fue de 0,20 y la femenina de 0,07. Las tasas más frecuentes se registraron entre los hombres de 18 a 24 años (0,44) y entre las mujeres de 35 a 44 años (0,15).

Desde el IAM piden cautela

«La reducción en el número de denuncias en Aragón es en principio un dato positivo, ya que doblamos la media nacional en bajada porcentual», expresó la directora del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM), María Goikoetxea, llamando al mismo tiempo a la cautela, porque esa reducción en las denuncias «no implica directamente una caída en la violencia machista».

Goikoetxea señaló que las cifras hacían alusión, exclusivamente, a la «violencia judicializada», es decir, aquellos casos de violencia de género que han sido denunciados en un juzgado. «En el IAM ya veníamos advirtiendo que una bajada en el numero de denuncias no significa necesariamente una reducción de la violencia. La sensibilización puede estar surtiendo efecto, pero es por otro lado un mal año para establecer comparativas dada la excepcionalidad del estado de alarma», enfatizó la directora del IAM.