Los responsables municipales de El Burgo de Ebro y Fuentes de Ebro exigen que Fomento mejore la seguridad de sus respectivas variantes sin desdoblar en la N-232, que desde el 2015 acumulan 15 muertos y numerosos heridos en accidente de tráfico, los dos últimos el pasado 13 de mayo, cuando un matrimonio residente en Quinto perdió la vida tras colisionar su automóvil con un camión.

En el caso de la circunvalación de El Burgo son nueve los fallecidos, y en el de la de Fuentes, se elevan a seis, según una estadística que no recoge las muertes registradas posteriormente como consecuencia de las lesiones.

«Hay mucha preocupación en la zona», subraya Vicente Royo, alcalde de la primera localidad. «Por ello pedimos a Fomento que tome las medidas necesarias para que se circule con mayor seguridad, como se hizo años atrás en el tramo de la N-232 entre Figueruelas y Mallén», explica.

Royo recuerda que actualmente está en ejecución precisamente el tramo de la futura prolongación de la A-68 entre El Burgo y Fuentes, pero precisa que «todavía tardará dos años en estar totalmente terminado y poderse usar».

Adelantamientos prohibidos

María Pilar Palacín, regidora de Fuentes de Ebro, señala que también se solicita a los responsables de Tráfico que extremen la vigilancia de la circulación en las dos variantes, donde la velocidad está limitada a 90 kilómetros por hora y se prohíbe adelantar en la mayor parte de su trazado.

«La carretera no es la única causante de los accidentes, también hay que tener en cuenta el factor humano», señala Vicente Royo. Algunos siniestros, apunta, se han producido por efectuar adelantamientos en lugares prohibidos. Además, las variantes están trazadas de tal manera que parece que son casi rectas, cuando en realidad describen una curva de radio muy amplio que crea una falsa sensación de seguridad en los conductores, muchos de los cuales sobrepasan el límite de velocidad.

A todo ello se une que el tráfico ha ido creciendo de manera sostenida durante los últimos años, a medida que crecía la actividad económica y la población en esa parte del extrarradio de la capital aragonesa.

Más obras igual a más tráfico

«Ahora mismo se ha generado un tráfico muy superior al normal porque se están haciendo obras muy importantes en varios puntos», indica María Pilar Palacín. Por un lado, enumera, están los trabajos para levantar una nave de Amazon y, por otro, se está ampliando el polígono industrial de El Espartal y se realizan mejores en una zona de regadío. Todo ello ha generado un fuerte incremento del paso de vehículos pesados.

Un simple repaso de los accidentes ocurridos a partir del 2010, cuando ya estaban en funcionamiento las circunvalaciones de El Burgo y Fuentes de Ebro muestra que la mayoría de las víctimas, entre heridos leves y graves y víctimas mortales, eran de ambas localidades y de poblaciones cercanas, como Quinto.

Eso significa que, independientemente de que la N-232 comunique con el Mediterráneo y permita el acceso a las provincias de Tarragona y Castellón, el grueso del tráfico que soporta es de carácter local y está relacionado con los flujos de personas y mercancías en el entorno de la capital aragonesa.

Cuando, a principios de la década pasada, se construyeron ambas variantes se diseñaron de tal forma que resultara fácil y rápido desdoblarlas. Pero el tiempo ha ido pasando, las obras de ampliación se han demorado y se han ido acumulando las víctimas.