Erika Sanz (Huesca, 1978) llegó a Podemos, como tantos otros, después de vivir en primera persona el tsunami de las mareas de los servicios públicos y tras una trayectoria sindicalista. La Marea Verde, la de la educación pública, era la suya. Maestra de audición y lenguaje en la escuela pública, llegó a la formación morada en 2014, y desde entonces, ha formado parte de los distintos órganos de dirección, con Pablo Echenique, ahora desvinculado de la política aragonesa, como gran valedor. Ha sido, en los últimos años, un verso libre en la formación, a menudo distanciada de los postulados que defendía la dirección.

Llegó a disputar las primarias de 2018 para ser la candidata a la presidencia de Aragón, de la mano de la diputada por Zaragoza, Itxaso Cabrera, con quien también protagonizó uno de los momentos de máxima tensión en la actual legislatura. Fue el pasado mes de julio de 2020, cuando rompieron la disciplina de voto de su grupo parlamentario al votarse la modificación del Ingreso Aragonés de Inserción para hacerlo compatible con el Ingreso Mínimo Vital. El decreto fue convalidado entonces, pero el PP e IU pidieron que se tramitase como ley. Y las diputadas Sanz y Cabrera votaron a favor, en contra de los deseos del cuatripartito y de su propio partido, con lo que la norma se terminó tramitando en la Cámara.

Una reforma legal que está, precisamente, entre los motivos que argumentó ayer para anunciar su dimisión. Una salida que algunos en la formación interpretan como un caso aislado que no tendrá seguidores, y consideran que Sanz estaba ya tan alejada del posicionamiento actual de Podemos que por «coherencia», como ella misma defendió ayer, no tenía más alternativa que dejar el partido.

Su partida se suma a la lista de nombres históricos de esta jovencísima formación que ya acusa algunos males de la vieja política. Violeta Barba, que abrió el camino del «Sí se puede» con ella, también se apartó hace tiempo del rumbo de Podemos.

Erika Sanz no rimó nunca con el Gobierno cuatripartito. No estuvo a favor de entrar en él y no ha compartido la política desarrollada desde entonces. Solo queda saber si encontrará otras siglas que rimen mejor con sus ideas políticas.