El grupo agroalimentario Vall Companys, que en los últimos años ha hecho una decidida apuesta por Aragón, ha anunciado un ambicioso plan de sostenibilidad a nivel nacional. Buena prueba de ello, son los 90 millones de euros que la compañía prevé invertir para reducir en un 35% su huella de CO2 y los mínimo 132 millones de euros en I+D+i hasta el año 2030. El grupo que lidera el sector porcino a nivel nacional tiene una arraigada presencia en Aragón: en Calamocha (Jamcal y CLC), en MercaZaragoza (ICP), en Ejea (Cárnicas Cinco Villas y VC Ejea) y Pondex (Sástago). 

Esta apuesta de futuro del Grupo Vall Companys queda reflejada en el Programa Penta, su plan de sostenibilidad con el horizonte marcado en 2030 y que se llama así por sus cinco ejes de acción. Gracias a él, el grupo podrá alcanzar de forma real y efectiva la máxima sostenibilidad en todas sus dimensiones y áreas de actuación alineadas con 15 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por Naciones Unidas. 

Clima y circularidad

El primer eje trata de reducir el impacto ambiental y promover la circularidad, con unos objetivos de reducción de gases de efecto invernadero (GEI alcance 1 y alcance 2) del 35%, del 30% (alcance 3) y del consumo de agua del 10%. En este eje de acción, se trabajarán proyectos relacionados con la gestión ambiental integrada en toda la cadena de valor; la gestión de las emisiones GEI y cambio climático; la movilidad sostenible y segura en flota y empleados; la promoción de la eficiencia energética y más verde; y la circularidad de los recursos.

En este sentido, Vall Companys prevé una inversión de hasta 90 millones en diez años para poder reducir su huella de CO2 en un 35%, gracias a la generación de fuentes de energía renovable, la contratación de electricidad con garantías de origen, el incremento de la eficiencia energética de sus procesos o la renovación de su flota de vehículos, entre otras medidas.  

Bienestar animal

El segundo eje de acción tiene como objetivo asegurar el bienestar animal y fomentar la sostenibilidad en las granjas, con el propósito de tener el 100% de las granjas auditadas y de reducir el uso de antibióticos en un 60%. Por ello, se trabajará manteniendo medidas de bioseguridad y con la prioridad de aplicar programas preventivos, incluyendo la administración de productos nutracéuticos a los animales, facilitando esta transición que rebaje el uso de antibióticos.  

El grupo ya cuenta con certificados de bienestar animal Interporc Animal Welfare Spain (IAWS), y cuenta con los sellos Global GAP y Welfare, entre otros. 

Gestión del talento

Otro de los puntos clave del Programa Penta hace referencia a los profesionales de las 43 empresas que integran el grupo. En este aspecto, la idea es garantizar lugares de trabajo atractivos, respetuosos, igualitarios, saludables y seguros. Este año 2021, el grupo ha sido reconocido con el galardón Top Employer 2021; y uno de los objetivos es repetir dicho reconocimiento en 2022. 

Además, la compañía seguirá incorporando las tecnologías de la información para optimizar la relación con sus profesionales invirtiendo hasta 1,5 millones de euros.  

Vall Companys tiene cinco plantas en Aragón. Una de ellas es International Casing Products (ICP), en Mercazaragoza, dedicada al faenado de tripería y casquería. VALL COMPANYS

132 millones en I+D hasta 2030

También se tiene en cuenta el fomento de la calidad y la seguridad alimentaria desarrollando productos que den respuesta a las necesidades de los consumidores, es decir, a través de la innovación. Para ello, se esperan dedicar como mínimo 132 millones de euros de inversión en I+D+i hasta 2030.

El grupo ha hecho de las políticas de investigación, desarrollo e innovación uno de sus principales pilares de desarrollo, en los últimos años. Así, ha superado la cifra de los 50 millones de euros acumulados desde 2015 hasta 2019 y un total de 21 proyectos liderados.

Gestión ética y responsable

Por último, el programa apuesta por una gestión responsable para la sustentabilidad en el tiempo y entorno. Ello se realizará a través de una gobernanza responsable y una autogestión ética de los recursos, además de contar con el 100% de proveedores de soja responsable y el 100% de proveedores sostenibles con horizonte 2030. 

En este sentido, el Grupo Vall Companys fue el primer operador español del sector alimentario en 2019 en apoyar la producción de soja responsable a través de la obtención de créditos Round Table on Responsible Soy Association (RTRS). 

Estos cinco ejes serán de aplicación en las cinco plantas que Vall Companys, grupo agroalimentario fundado en 1956 de carácter familiar y líder en España, tiene en Aragón y que emplean a más de 2.100 profesionales