Se diría que es un triunfo para el ocio nocturno, que ha combatido durante cinco largos trimestres casi en solitario contra una situación que consideraban "profundamente injusta", pero el anuncio de Sira Repollés, consejera de Sanidad, de ampliar hasta las 2 de la madrugada la hora de cierre de los bares con licencia para hacerlo, ha dejado un tanto frío a este sector. La razón es que guardaba una promesa reciente de este departamento del Gobierno de Aragón de permitirles tener las persianas arriba hasta las 3 de la mañana, como adelantó este diario el jueves. Se ha perdido una hora por el camino, aunque es un paso más hacia la vieja normalidad. Los pubs, discotecas y establecimientos varios con permiso para trabajar en horario de madrugada, lo podrán hacer en unos días. De momento seguirán sin servicio de barra y sin pista de baile. Eso sí, estará permitida la música, ya sea por medio de un equipo, de un pinchadiscos o incluso en directo.

Repollés ha dicho esta mañana que la hostelería está funcionando al 100% en el exterior y 50% en el interior y lo que está previsto es "realizar la próxima flexibilización respecto a la actividad del ocio nocturno", que ha estado cerrado durante todo el periodo de pandemia "porque así lo exigía" tanto el Ministerio de Sanidad como la ley aragonesa. "Ahora ya podemos flexibilizar estas medidas en virtud de la situación epidemiológica y consideramos que, aunque realmente seguimos en un nivel 2, la evolución de los contagios, nos puede permitir incrementar el horario del ocio nocturno hasta las 2 de la mañana la semana que viene".

"De aquí a la semana que viene, si se da alguna circunstancia especial que nos haga reconsiderar esta decisión, la modificaríamos. No obstante, en principio la idea es que, si seguimos con esta tendencia descendente, podremos abordar la apertura del ocio nocturno hasta las 2 de la mañana a partir de la próxima semana", ha insistido la consejera, que ha encontrado eco muy pronto entre los hosteleros. Felicidad en general, pero a medias. "Es un paso, pero es un paso insuficiente", repiten al tiempo que blanden sus 15 meses de abandono y recuerdan que cuentan con licencias que les permiten estar mucho más allá, rayando el alba.

Los hosteleros, satisfechos solo a medias

Miguel Ángel Salinas, vicepresidente de la Asociación de Discotecas y Salas de Fiesta de Zaragoza y provincia, ha calificado de positivo el cambio de criterio, "aunque no estamos del todo satisfechos porque Francisco Falo, en una reunión privada con empresarios del sector, prometió que estaríamos hasta las 3 de la mañana", ha señalado el gerente del Grupo Canterbury, que ha recordado que en Cataluña "ya les han permitido hasta las 4 de la madrugada".

"Sabemos que la Administración es una máquina muy lenta, pero han sido 15 meses en una situación dramática. Ahora estamos contentos porque esa ampliación de horario es algo que nos permite diferenciarnos del resto", explica Salinas, que mira con mejores ojos hacia el verano. "Todo irá en función del aforo que nos dejen, pero es posible que sean momentos buenos desde septiembre si el 70% de la población está inmunizada y la incidencia se sitúa por debajo de 50 casos".

Por ahí aparecen en el horizonte las Fiestas del Pilar, que pueden suponer un punto de inflexión para los establecimientos de ocio. "Hemos pedido que nos dejen abrir barras en la calle e incluso que en algunas zonas se pueda poner un escenario para actuaciones musicales, monólogos...", señala Salinas, que busca dar "color y alegría al aire libre" y ve al Ayuntamiento de Zaragoza "por la labor". No obstante, en breve se empezarán a establecer las bases sobre las que trabajar en entornos festivos ya que los responsables de la Consejería de Sanidad tienen previsto reunirse con ayuntamientos como el de Zaragoza a partir de la semana que viene.

En términos similares se expresa José María Marteles, presidente de la Asociación de Cafés y Bares, "satisfecho porque el Gobierno de Aragón, de una vez por todas, nos pone a la altura de la mayoría de comunidades autónomas", aunque también tiene matices: "Nos van a dejar hasta las 2, esperemos que prontos nos permitan hasta las 4 o las 6, que son los horarios de discoteca".

"Faltan las barras", dice Marteles. Es lo que echan en falta cientos de bares que no tienen veladores ni plataformas. "Hay muchas calles céntricas y clásicas que todos conocemos que viven sobre todo de las barras y necesitan que vuelvan", ha explicado el presidente de Cafés y Bares, que también mira más allá de los confines del verano. "Estamos de acuerdo en que no haya aglomeraciones y sabemos que las fiestas no serán como las de 2019, pero tampoco como las del 20". Esta vez planean pequeñas actuaciones en parques o plazas con distintos estilos, para jóvenes, mayores y niños. "Estamos todos por la labor. No los hosteleros, también los políticos o los joteros, por decir".