Las redes de distribución de la electricidad cada vez van a tener que gestionar sistemas más complejos, debido al auge del autoconsumo y otros modelos en los que el consumidor de energía pasa a ser también productor de la misma. Esto requiere de inversiones de calado para dotar a las líneas de la inteligencia y resilencia que demandan los sistemas energéticos. En este contexto, Endesa ha anunciado que invertirá 215 millones de euros para mejorar y robustecer estas infraestructuras en Aragón en el periodo 2022-2024, lo que supone un incremento del 17% respecto a la cantidad prevista inicialmente.

Así lo han anunciado este lunes José Casas Marín, director general de Relaciones Institucionales y Regulación de Endesa, durante su intervención en la jornada La energía en Aragón, organizada por el Club Español de la Energía con el patrocinio de esta compañía eléctrica, que ha contado con la participación del vicepresidente de Aragón y consejero de Industria, Arturo Aliaga, así como varios ponentes del sector.

“Aragón ocupa un lugar preeminente donde la transición energética hacia las energías renovables es ya una realidad”, ha señalado Casas, que ha explicado que la comunidad "está viviendo de manera muy cercana" esta transformación con el cierre hace un año de la central de carbón de Andorra, en donde Endesa pretende sustituir 1.101 megavatios (MW) térmicos por 1.725 MW renovables.

Endesa es la compañía distribuidora de referencia en Aragón, es decir, la encargada de transportar la energía hasta el punto de consumo. El plan de inversión en la red será detallado próximamente por la compañía, que ya este año va a ejecutar proyectos por valor de 60 millones de euros en este campo. 

“Estas inversiones se han mostrado indispensables para poder gestionar el suministro de electricidad, en la dura etapa que nos ha tocado vivir y que ha cambiado nuestras prioridades como nunca pudimos imaginar”, ha afirmado el director de la eléctrica en la comunidad, Ignacio Montaner, que también ha participado en la sesión y ha destacado el papel que ha jugado la empresa durante estos últimos meses de pandemia “para que la actividad no se parase y pudiéramos asegurar el suministro eléctrico a nuestros clientes especialmente a las industrias y actividades declaradas como esenciales”. “Ha sido una tarea ardua en la que han sido fundamentales las inversiones realizadas en digitalización”, ha agregado.

Un territorio preeminente para la compañía

Las inversiones en distribución se suman a los abultados montantes que la filial española del grupo italiano Enel tiene previsto acometer en la comunidad en generación eléctrica, principalmente. “Quiero reafirmar el compromiso de Endesa con Aragón donde estamos acelerando inversiones para activar la economía y dejar atrás la crisis”, ha remarcado Montaner. Esta apuesta es plasma en el papel preeminente que este territorio tiene en los proyectos presentados por la compañía a los Fondos Next Generation de la Unión Europea, al ser uno de los principales destinatarias de los 23.300 millones de euros que prevé movilizar con estas iniciativas. De este importe, más 4.000 millones (el 17% del total) se plantean ejecutar aquí, frente a los 3.300 millones propuestos inicialmente.

Esta cantidad se suma a los más de 1.000 millones que contemplan su plan de inversiones en esta comunidad, donde las las energías renovables son su principal apuesta. Actualmente cuenta en Aragón con 1.367 megavatios de generación verde en operación y más de 1.000 más (eólicos y fotovoltaicos) en tramitación con una inversión asociada de alrededor de 800 millones. Estos proyectos cuentan ya con los derechos de conexión y con los terrenos y se encuentran en fase de tramitación avanzada.

El 80% de la potencia eólica que el grupo se adjudicó en las subastas celebradas por el Gobierno de España se ha ejecutado en este territorio, con una inversión cercana a los 500 millones. 

El plan de Andorra

Asimismo, Endesa trabaja en un ambicioso plan para compensar los efectos del cierre la central térmica de Andorra, con una inversión de 1.427 millones de euros y el objetivo final de construir 1.725 MW de potencia verde, de los que cuales 1.585 MW corresponderán a plantas fotovoltaicas y 140 MW a parques eólicos. Adicionalmente, se instalarán 160 megavatios de almacenamiento en baterías. El proyecto, que se ha diseñado en tres fases, va a empezar la construcción de su primera fase en el otoño de este año y está previsto que finalice en 2026.

En cuanto al impulso del coche eléctrico, Casas ha apuntado que el grupo dispone en estos momentos de 38 puntos de recarga de uso público, además de 114 en construcción y tramitación, con lo que espera acabar el año con unos 150.