No hubo negociación solo información en la reunión celebrada este miércoles entre Sanidad y los sindicatos para, en teoría, abordar el cierre de las urgencias de tarde en una docena de centros de salud; de ahí que los segundos critiquen la política de hechos consumados. A partir de julio, la reorganización de la Atención Continuada estará ya vigente y se revisará en octubre, por lo que «viene para quedarse», aseguran.

«Enfado generalizado por parte de CSIF» porque «solo han cubierto el trámite de la información», ha señalado Evangelino Navarro. La reducción que se va a llevar a cabo es la «ya anunciada hace unos días», ha reconocido el representante del sindicato, y se pondrá en marcha «de forma inmediata». La reunión solo ha servido para que «nos presentaran los motivos» por los que llevan a cabo este nuevo modelo de Atención Continuada, que no es otro que la falta de personal. Navarro ha criticado que desde Sanidad no consideraran necesaria la negociación porque «dicen que no afecta a las condiciones de trabajo» pero para la organización sí que lo hace ya que se «modifican horarios y centros» en los que se desarrollará la labor. Para CSIF esta información «no es suficiente» ya que Sanidad les ha dicho que lleva seis meses negociando con los profesionales de Atención Primaria pero «tenemos constancia de que con muchos no lo han hecho», solo con «algún coordinador o parte de la dirección». Por eso reivindica que la negociación «tendría que haber sido con los sindicatos» y asegura que en ese caso «el documento hubiera resultado distinto porque se podría haber negociado la voluntariedad».

Saturación de hospitales

La excusa de Sanidad (ningún representante de la administración quiso hablar tras la reunión) es que dicen que en hay poca actividad en verano pero «no nos ponemos de acuerdo en las cifras porque hay más de la que ellos dicen», ha señalado Navarro, quien considera primordial la «integración en los equipos de Atención Primaria del personal médico y enfermeras de Atención Continuada, porque «con ese personal habría más profesionales para la actividad»,

La crítica desde UGT viene también porque «no nos han presentado los documentos oficiales que modifican las condiciones de trabajo de algunos trabajadores», ha señalado Elena Lahoz, que reconoció que esta reorganización se debe a la «falta de profesionales» y también a la poca afluencia de enfermos, «unos datos que nos tenemos que creer». Pero el cierre de las urgencias va a suponer un problema para la ciudadanía, ya que «la accesibilidad va a ser complicada» porque las personas mayores «no van a saber dónde dirigirse». Y lo harán donde «es más fácil», a las urgencias de los hospitales y «estos llegarán a saturarse». Eso sin tener en cuenta que estamos inmersos en una crisis sanitaria y «puede haber un pico».

«Experiencia piloto»

Desde Comisiones Obreras van un poco más allá y hablan de que al haber escasez de profesionales, los que estaban en Atención Continuada se van a utilizar en «cubrir los huecos de los que se jubilan o se van de vacaciones», ha asegurado Mario Lolumo, que apunta a que esto es «un parche, una experiencia piloto» que si en octubre consideran que ha sido positiva se mantendrá. Para el sindicato, el principal pagano será la ciudadanía que hasta ahora tenía un centro de urgencias a cinco minutos y ahora, por ejemplo, los de Parque Goya tendrán que ir al Picarral, lo que provocará «el colapso de hospitales o de centros de urgencias».

Desde la Federación de Barrios también han mostrado su disconformidad con las medidas, ya que si actualmente las citas para la atención telefónica se alargan diez días y «añadimos cierres de urgencias... la problemática se agravará». En este sentido, han señalado que la Sanidad Pública no es «un gasto» sino una «inversión en la salud y el bienestar de los ciudadanos y de la sociedad». Y consideraron necesaria la creación de un puesto de gerente de Atención Primaria, para que «luche, gestione, organice y controle los centros de salud», su personal, mantenimiento, gestión y recursos económicos.