El jueves, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocará una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para aprobar formalmente el fin del uso obligatorio de las mascarillas en espacios exteriores. Una decisión que tendrá forma de decreto ley y que tendrá que convalidar el Congreso en el mes de julio. Pero la idea del Ejecutivo es clara, que a partir de este próximo sábado ya no sea obligatorio su utilización en el exterior. El anuncio de Sánchez ha generado controversia en los usuarios, pero también en los fabricantes de mascarillas, que ven un potencial problema en sus ingresos de los próximos meses con el «parón» de la actividad. Una situación que, por otro lado, algunas vienen experimentando desde hace unos meses.

Aragón ha sido uno de los focos importantes de fabricación de mascarillas en España y hasta al menos cuatro empresas se han dedicado a producir elementos de protección contra el virus este último año y medio. Entre ellas se encuentran Arpa Emc, equipos móviles de campaña; Hygiene Care Company, ubicada en Calatayud; Making Mask, o European Mask Factory (EMF), cuya planta de producción se encuentra en la localidad de La Muela.

Desde la empresa Making Mask señalaron que la producción era cierto que había disminuido «un poquito» pero que seguían produciendo. La potencial elaboración de esta compañía alcanza las 400.000 mascarillas al mes, cifras que estuvieron manejando durante los meses más complicados, aunque ahora, en estos momentos, aseguran que «no es esa». «Tenemos un producto diferente y mantenemos la producción, pero sí que ha bajado, tanto la demanda como la producción, con eso de que va a quitar la obligatoriedad en los exteriores a partir del jueves», apostillaron desde la empresa. Esta compañía, además, se caracterizó por idear y lanzar al mercado la primera mascarilla lavable reutilizable certificada por Aenor.

Por otro lado, el responsable comercial de European Mask Factory (EMF), Juan Malo, afirmó que la demanda estaba «parada» y que recibían «muy pocos pedidos» actualmente. De hecho, la producción en estos momentos está en «mínimos» para «no tener que parar», lamentó Malo. «La actividad ha sido consistente hasta finales de marzo, a partir de ahí el mercado empezó a saturarse, fueron bajando los pedidos, y ahora con estos anuncios de que la mascarilla dejara de utilizarse en el exterior, esperamos todavía más parón», apuntó. En este sentido, era una situación que ya suponían. «Como todo este año ha habido sobreoferta, ahora que está bajando la demanda hay que digerir la oferta. Y hará falta mucho tiempo para que vuelva a equilibrarse», aseveró Malo.