La ciudadela de Jaca anunció ayer que dos cervatillos han nacido en cautividad en la fortaleza. Los nuevos animales ya se han incorporado a la manada que desde hace años vive y pasta en el foso hondo de la ciudadela.

Esta colonia de cérvidos, que lleva varias décadas en el hábitat de la ciudadela, ha ido creciendo con el paso del tiempo y en la actualidad constituye una gran atracción turística pues son visibles perfectamente desde los glacis, el declive cubierto de césped que rodea la construcción defensiva.

Los ciervos se alimentan de la hierba que crece en el fondo de la fortaleza y aparte reciben alimento de los responsables del mantenimiento del monumento, que data de los siglos XVI y XVII, recibió el título de bien arquitectónico en la década de los 50 del pasado siglo.