Hace cinco años la Policía Nacional detuvo in fraganti a un vecino de Zaragoza que estaba tratando de prender fuego a una ambulancia estacionada en la calle de Santa Lucía. Minutos antes había puesto en riesgo a 200 familias y causado cuantiosos daños en su garaje, con capacidad para 298 plazas en un edificio junto al palacio de La Aljafería. Unos hechos por los que no a ingresar en prisión, aunque sí en un centro psiquiátrico. 

La magistrada del Juzgado de lo Penal número 3 de Zaragoza acordó esta medida por entender que al acusado hay que aplicarle la eximente completa de alteración psíquica, tal y como defendieron sus abogados Francisco García Berenguer y Enrique Trebolle. No obstante, impone la obligación de seguir tratamiento médico externo de acuerdo a la patología psiquiátrica que tiene diagnosticada por tiempo de tres años de lo que se informará periódicamente al juzgado.

Queda probado, de cara a las aseguradoras, que el procesado, entre las 06.00 y las 06.50 horas, actuando con la intención de incendiar y causar daños, se dirigió a los garajes de la comunidad de propietarios de Residencial Europa, que comprende paseo María Agustín, plaza Emilio Alfaro y calle Diputados, donde prendió fuego con un mechero a los vehículos que se hallaban estacionados. 45 turismos fueron pasto de las llamas, aunque pudieron ser muchos más si no llega a ser por la rápida actuación de los Bomberos de Zaragoza.

El encausado padece un trastorno psicótico crónico delirante con síntomas negativos de tipo esquizofrénico, sufriendo una descompensación aguda con ideación paranoide no sistematizada, desorganización y alteraciones conductuales graves, según el informe médico forense.

Los daños ocasionados en la comunidad de vecinos afectada y en los turismos que sufrieron daños, bien por el fuego o por las altas temperaturas del mismo, ascendió a 123.509,47 euros. Una cifra que tendrán que asumir ocho compañías aseguradoras que estaban presentes en la causa como acusación particular.